00:03
Detalla.
00:11
En el año 2005, Brenda Quevedo Cruz tenía solo 24 años y toda una vida por delante. Egresada de la carrera de Ciencias de la Comunicación, había conseguido entrar a una empresa multinacional en Londres, Inglaterra, y contaba ya con su visa para el trabajo de sus sueños. Con solo dos maletas llenas de regalos, viajó en 2004 a la Ciudad de México para ver a sus padres y hermanos, terminar los trámites de titulación y volver a Europa para continuar con una vida sencilla, pero llena de propósito. Jamás se hubiera imaginado que quedaría atrapada en una de las tramas más turbias de injusticia y violaciones graves de derechos humanos en México que significaban la intervención de la ONU y Amnistía Internacional.
00:51
Junto con Juana Hilda González, Jacobo Tagle, César Freire, Así como Alberto y Toni Castillo, fue acusada por la señora Isabel Miranda de Wallace de supuestamente haber secuestrado y asesinado a su hijo, Alberto Wallace, cuando en realidad éste se encontraba vivo hasta al menos el año 2007. Presuntamente se habría esfumado voluntariamente porque tenía deudas con Edgar Valdés Villarreal, alas la Barbie, en aquellos años un poderoso integrante del cártel de Sinaloa. A causa de la infame cacería de Isabel Miranda y sus secuaces dentro del gobierno federal, Brenda fue detenida en 2007 y durante 19 años ha estado bajo proceso acusada de un crimen que no existió y ha sido víctima de brutales torturas para obligarla a confesar un delito que no cometió.
01:37
Esta es la historia de Brenda Quevedo Cruz, una joven con sueños, un falso homicidio y un estado fallido que premió a la victimaria y enterró en vida a las verdaderas víctimas. Gracias por seguir cada episodio, sobre todo a los suscriptores de Patreon. Muchísimas gracias por su apoyo y bueno, les recuerdo que que esa vía es la vía más directa y más eficaz para apoyar el trabajo de investigación independiente que aquí hacemos, sobre todo en un momento donde el gobierno pretende legalizar la censura.
02:31
También quiero aprovechar para agradecer a mi querida audiencia el interés que han mostrado por el lanzamiento de mi nuevo libro, Narcocracia. que por cierto estará a la venta ya en librerías el 24 de agosto. Se trata de la historia jamás contada de cómo los narcos conquistaron México. En los libros de texto escolares hemos aprendido en México cómo fue la salvaje y sanguinaria conquista de los españoles, cómo consiguieron la caída del Imperio Mexica y la gran terrestre y quiénes fueron los que los ayudaron.
03:07
Pues bien, del mismo modo en algún momento tendrá que impartirse en las escuelas en México lecciones de cómo los narcos lograron apodearse de nuestro país. Debe haber una explicación histórica de cómo llegamos a este punto en el que estamos hoy. Cómo durante los 26 años de este siglo los carteles de la droga fincaron en nuestro territorio, en nuestra nación, su imperio. Y cuando se cuente esa historia, será indispensable saber quiénes fueron quienes nos sacrificaron y nos entregaron estos criminales convirtiendo a México en un estado fallido.
03:49
Narcocracia es justamente esa terrible historia que el poder no quiere que conozcas. La semana pasada hablamos del homicidio de Carlos Manso, el líder del Movimiento del Sombrero y alcalde de Uruapa, Michoacán. Hablamos de cómo justamente ese homicidio es parte, es claramente un ejemplo de ese estado fallido, de ese sistema criminal que se ha apoderado de México. Justamente después de la publicación de nuestro episodio, la Secretaría de Marina emitió un comunicado intentando desmentir la información publicada.
04:26
Yo ya vi una respuesta pública a este comunicado de prensa, pero aquí reitero que la información publicada que publicamos, incluyendo ese video que es lo que más preocupó a la Secretaría de Marina, en la que en vehículos oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán presuntamente viajan miembros del CAR de Jalisco Nueva Generación. Bueno, yo aquí reitero justamente que esta información proviene de fuentes de inteligencia de la Secretaría de Marina y, quienes justamente después de este boletín de prensa me revelaron que había una especie de cacería de brujas dentro de la institución tratando de averiguar quién había sido mi informante, lo cual definitivamente confirma que la información es verdadera.
05:18
La Secretaría de Marina sabe que esta información proviene de sus áreas de inteligencia y bueno, como lo dije en mi respuesta, era una información que evidentemente no esperaba que se hiciera pública. Y justamente siguiendo con la temática de este estado fallido, de esta narcocracia que produce terribles e infames casos de injusticia, es que esta semana vamos a tratar el caso del falso homicidio de Hugo Alberto Wallace.
05:50
y de todas las víctimas de este caso, una de ellas muy particular, Brenda Quevedo Cruz. Según la madre de Ugualberto, una mujer llamada Isabel Miranda, su hijo habría sido secuestrado y asesinado en julio de 2005 por una supuesta banda de seis integrantes.
06:17
lo absurdo de este caso es que la señora Isabel Miranda en vez de seguir todas las pruebas todos los documentos, todos los testimonios que indicaban que su hijo estaba con vida, prefirió fabricar culpables para hacerlo pasar como muerto. Fue así que esta mujer aseguró que su hijo, supuestamente procreado con su esposo Enrique del Socorro Wallace, había sido secuestrado y asesinado en un diminuto apartamento ubicado en Perugino número 6 en la colonia Extremadura Insurgentes.
07:06
Supuestamente los perpetradores habrían cortado en un diminuto baño dentro de ese pequeño departamento El cuerpo de Hugo Alberto, con una motosierra, lo habrían metido en bolsas de plástico y lo habrían arrojado en un paraje desconocido. Gracias a las influencias que tenía la señora Wallace dentro de la Procuraduría General de Justicia a través de su hermano, que era policía, logró que inmediatamente las autoridades hicieran una especie de cateo de revisión al supuesto departamento donde habría ocurrido el secuestro y homicidio, sin que las autoridades encontraran ni un cabello, ni una gota de sangre, ni una pequeña prueba de que ese delito había sido cometido en ese lugar, como afirmaba Isabel Mirata.
08:08
Pese a eso, la señora Wallace en el año 2006 inició una cacería de brujas brutal, arbitraria, contraria a cualquier norma de legalidad, poniendo los rostros de los supuestos perpetradores en una serie de espectaculares de tamaño gigante en la Ciudad de México, acusando a estas seis personas de supuestamente haber asesinado a su hijo.
08:40
Me refiero a Juana Hilda González, a Jacobo Tagle, a César Freire, a los hermanos Castillo y a Brenda Quebergos. Gracias al tráfico de influencias que ejercía la señora Wallace en la PGR logró que en enero de 2006 fuera detenida Juana Hilda González. Después, de acuerdo a los propios peritajes, testimonios, documentos oficiales del caso, Juana Hilda fue sometida a un interrogatorio dentro de la PGR donde fue víctima de tortura psicológica y donde incluso se presume habría sido drogada para que finalmente accediera a firmar la confesión de un crimen que no existió.
09:33
Es después de la confesión de Juana Hilda cuando inicia también una cacería contra los otros supuestos responsables, uno de ellos, Brenda Quevedo Cruz.
09:45
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10:13
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10:33
Ustedes recordarán que llegó a ser tan fuerte, tan mediática la figura de la señora Wallace. Estaba en todos los canales de televisión, estaba en todas las estaciones de radio. Nadie la cuestionaba sobre lo que realmente había en el expediente. Nadie se había tomado la molestia siquiera de asomarse al expediente y ver si realmente las cosas habían ocurrido como la señora afirmaba. Causaba todavía mayor sorpresa que las propias autoridades dieran totalmente la razón a la señora Wallace e incluso esta se presentara como paladín de la justicia.
11:15
Fue justamente en este momento cuando la señora Wallace gozaba de total credibilidad que conocí a Brenda Quevedo Cruz a través de su madre, Enriqueta Cruz. Fue ella la que me buscó en mi oficina Y con mucha insistencia argumentó que Brenda era inocente y que era víctima de un montaje. Evidentemente era un caso muy complicado.
11:45
No era fácil creer de antemano en la inocencia de alguien acusado de un delito tan grave. Así que lo que le pedí a Enriqueta Cruz es que me permitiera revisar todo el expediente para poder yo misma hacerme mi criterio de realmente qué era lo que estaba pasando. Y fue así como pude descubrir una serie de inconsistencias, de falsedades, de arbitrariedades, de actos inhumanos perpetrados por la PGR contra los supuestos victimarios, contra los detenidos, para fabricar el caso de un homicidio que no existió.
12:27
Fue así como descubrí que había testimonios de personas que conocían a Gualberto que señalaron que él estaba con vida hasta al menos 2005-2006, es decir, en julio de 2005-2006.
12:41
No había sido asesinado, como afirmaba su madre. Incluso estaban los testimonios de los vecinos del edificio de Perugino, que por cierto se lamentaban que debido a los malos trabajos de aislamiento en las paredes de los departamentos, todo se escuchaba en el edificio. Incluso si había discusiones, si había gritos... Si había fiestas en los departamentos, eso resonaba en todo el edificio. Es así cuando ellos cuestionados se habían escuchado esa noche de julio de 2005, la motosierra, pues imaginemos una motosierra rebanando huesos y carne, ellos afirmaron que jamás escucharon ningún ruido.
13:27
Algunos de los vecinos incluso afirman que se habían quedado conversando entre ellos y En el marco del ingreso de sus departamentos y jamás vieron a personas cargando bolsas de basura en la madrugada. Entonces realmente la PGR nunca contó con algún elemento de prueba veraz, creíble para poder sustentar su caso. Solo se sustentaba con declaraciones obtenidas bajo tortura de Juana Hilda González y después de otros detenidos.
14:00
Pese a que en la primera inspección las autoridades no encontraron nada en la supuesta escena del crimen. Imaginemos si los hechos hubieran ocurrido, como dijo la señora Wallace, pues las paredes salpicadas de sangre, huesos, partículas de cuerpo de Hualberto hubieran aparecido en algún rincón, en algún espacio del departamento. Las autoridades, repito, lo revisaron minuciosamente y y no encontraron ni siquiera un cabello.
14:31
Meses después, la señora Wallace presionó a la PGR para que hiciera una nueva inspección, pese a que el departamento no había sido resguardado como prueba de un crimen, sino que había sido puesto a la renta. El departamento lo renta, después se sabe, un empleado de la señora Wallace, Y supuestamente ahí la PGR, meses después de ocurrido el supuesto homicidio, vuelve a revisar el departamento y encuentra una gota de sangre que pertenecía a...
15:06
una persona procreada efectivamente por Isabel Miranda y Enrique del Socorro Wallace. El problema es que de acuerdo al examen pericial, esta gota de sangre pertenecía a una mujer y no a un hombre, por lo cual no podía ser de Hualberto. La señora Wallace de nueva cuenta presionó a la PGR para que cambiaran eso y adjudicaran esta gota de sangre, una gota de sangre, a supuestamente Hugo Alberto Wallace, lo cual era falso.
15:38
Todas estas inconsistencias pude revelarlas en mi libro México en Llamas en 2012 y ese mismo año en una conferencia a la que fui invitada como poniente por Amnistía Internacional de México, pude por primera vez leer en público una de las cartas que Brenda Quevedo Cruz había enviado a su madre desde una prisión en México. En esa carta, Brenda Quevedo Cruz narraba los horrores sufridos en la prisión de Islas Marías, a manos de miembros del Estado mexicano, torturándola, violentándola en todas las maneras imaginables para obligarla a firmar una confesión.
16:27
Esa carta estremeció en ese momento a Amnistía Internacional y a la opinión pública Y es ahí en ese momento cuando muchas de las organizaciones no gubernamentales, cuando instancias a nivel internacional comenzaron a interesarse en el caso de Brenda Quevedo Cruz. Finalmente, en mayo de 2014, publiqué en la revista Proceso un reportaje donde reveló una información inédita, clave, que derrumbaba el caso Wallace por completo y que desnudaba las mentiras no solo de la señora Isabel Miranda, sino de la propia Secretaría de Seguridad Pública de Gerardo García Luna, quien había sido uno de los principales perpetradores de detenciones arbitrarias en contra de los supuestos responsables.
17:22
Y lo que pude revelar, lo que pude encontrar, es que en realidad Hugo Alberto Wallace, ese hijo procreado por Isabel Miranda y el señor Wallace, nunca creó. había existido. Era una ficción. Quien sí existía era Hugo Alberto Miranda, que había sido procreado por Jacinto Miranda y Isabel Miranda.
17:53
Había sido registrado en un acta de nacimiento y esa era la verdadera identidad de Hugo Alberto Wallace. Después encontré otra acta de nacimiento donde ya el señor Wallace reconoció la paternidad de Hugo Alberto muchos años después de su nacimiento, ya cuando encontré matrimonio con la señora Wallace. Y aquí encontré para ese reportaje otro dato fundamental y es que Isabel Miranda y el señor Wallace no pudieron haberse casado en 1968 y haber procreado después a Ugualberto como la señora Miranda, Isabel Miranda, declaró a las autoridades, porque el señor Wallace en esa época estaba casado.
18:42
La historia detrás realmente de Hugo Alberto, de su madre Isabel y del señor Wallace es que la señora Isabel Miranda trabajaba como cajera en un supermercado. Cuando conoce al señor Wallace, ya tenía, ya había nacido Hugo Alberto cuando conoce al señor Wallace. El señor Wallace estaba casado, después se divorcia y es cuando varios años después contrae matrimonio. Es decir, el caso Wallace era falso de principio a fin.
19:15
La víctima, la supuesta víctima, en realidad nunca existió. La única prueba pericial en la que ha estado sustentado ese caso es falsa. Lo que sí existe es una hija, la cual está viva, media hermana de Hugo Alberto, procreada entre Isabel Miranda y el señor Wallace.
19:37
¿Qué es lo que pasó?
19:39
Que la señora Wallace, durante este periodo que su empleado estuvo rentando el departamento, lo que hace es toma muestras de sangre de su hija, la siembra en el lugar e inventa que supuestamente era sangre de su hijo, lo cual, repito, eso no es posible. Hugo Alberto Wallace, No existió. Por lo tanto, no pudo haber sido ni secuestrado ni asesinado en la dinámica que la señora Isabel Miranda estuvo diciendo durante años con el apoyo, con la complicidad de la Secretaría de Seguridad Pública Federal de Genaro García Luna y de la Procuraduría General de Justicia.
20:24
Cuando en 2014 publiqué ese reportaje, tuve un debate público con la señora Wallace en el programa de Carmen Avistegui y amenazó con que iba a denunciarme por daño moral.
20:36
Nunca lo hizo.
20:38
En 2019, gracias al trabajo periodístico de otra reportera, es que sale a la luz otro dato muy importante de este complicado caso, que es el testimonio de Carlos León Miranda, primo hermano de Isabel Miranda, quien confiesa que él es el único y verdadero padre biológico de Hugo Alberto. Esto termina ya prácticamente por enterrar el caso Wallace y por confirmarse toda la falsedad, toda la mentira que había habido en torno a ese falso secuestro y homicidio.
21:20
Entre todos los acusados, el caso de Brenda Quevedo Cruz llamó la atención de las instancias defensoras de derechos humanos nacionales e internacionales gracias al empeño, a la existencia de su madre Enriqueta Cruz, de lograr que la sociedad supiera que su hija era inusiva. Gracias a eso intervino la ONU, intervino la Amnistía Internacional, intervino en Instituto Federal de Defensoría Pública, intervino más recientemente la red de abogadas Digno Ochoa y gracias a todo ese trabajo que nace del amor de una madre, de una verdadera madre, de una verdadera madre coraje, de una verdadera madre que buscaba justicia, que es justamente Enriqueta Cruz.
22:09
Es gracias a todo ese trabajo que finalmente en el año 2024 un juez determina dar prisión domiciliaria a Brenda Quevedo, logra salir de prisión. En 2025, la coacusada Juana Hilda, la Suprema Corte de Justicia, declara, ordena inmediatamente ponerla en libertad, dado que todas las pruebas en las que estaba basada la acusación eran falsas o habían sido claramente manipuladas.
22:40
Y es en este contexto que el 3 de agosto pasado pude visitar, conocer por primera vez cara a cara a Brenda Quevedo en un domicilio donde estaba en prisión domiciliaria en la Ciudad de México. Cuando ella me abre la puerta, se encontraba con los ojos llorosos porque hace apenas unos pocos días, unas pocas horas, se había enterado de que su padre estaba en un estado de salud muy, muy grave.
23:13
Ella había solicitado a un juez concederle el permiso de salir de la prisión domiciliaria y poder ir a verlo cuando su padre aún estaba, dijéramos, despierto. Por desgracia, de nueva cuenta, la negligencia del Poder Judicial impidió que Brenda pudiera saludar o hablar por última vez con su padre. Cuando finalmente ese permiso le fue concedido, su padre había ya perdido el conocimiento y en este momento se encuentra realmente en un estado muy, muy grave de salud.
23:50
Finalmente, después de la visita que hago a Brenda, a finales de la semana pasada, el Poder Judicial determina que Brenda pueda seguir su proceso judicial en libertad. Hoy estamos justamente con una de las víctimas, de la señora Isabel Miranda que es Brenda Quevedo Cruz a quien admiro profundamente de verdad creo que es una mujer sobreviviente que tiene muchas cosas que decir y que tiene muchas cosas que enseñarnos como seres humanos y como sobrevivir a la adversidad a la persecución imagino de un sueño Cuando uno habla de la esperanza, de pronto es una cosa intangible, ¿no?
24:41
Creo que todos hemos estado en situaciones de extremo dolor, de extrema angustia, de extrema desesperación, y de pronto esa palabra fe, esperanza, cuando alguien nos la dice, parece una cosa absurda, intangible, que realmente esa cosa no existe. Y creo que el caso que nos enseña Brenda es justamente que sí, La esperanza y la solidez y la seguridad en lo que uno realmente es, es lo que realmente te lleva a que esa esperanza se convierta.
25:19
Querida Brenda, qué gusto saludarte de verdad.
25:23
Hola, Anabel, querida. Pues el gustazo, como siempre, es más mío.
25:26
Y bueno, justamente para poder entender qué significa para Brenda Quevedo Cruz poder volver a pisar la calle y salir y conocer un mundo del que se perdió injustamente durante 18 años. Tendríamos que volver a un momento dramático en tu vida, que es cuando en 2007 eres detenida, Brenda.
25:58
¿De qué se te acusaron?
26:03
Sí, fue efectivamente a principios del 2000, o a mediados del 2006, cuando entran a catear la casa de mis papás, donde vive mi mamá, mi hermano, y entran con este pseudo-cateo, no sé, al principio no sabíamos qué buscaban, bueno, yo cuando me entero, porque te digo que yo no vivía ahí, yo me entero mucho después por mi tía, pero pues traían fotos mías, fotos de Jacobo, Al parecer querían a Jacobo y yo era la novia, entonces que me presentara, todavía no estaba como claro cuál era el delito, cuál era la orden de qué delito se estaban investigando.
26:44
Fue hasta ya los meses que más por... el tono mediático que tomó todo el asunto, que lo empezaron a replicar todos los medios, en la radio y todo, que pues nos pudimos dar ahí mejor la explicación de por qué pues esta investigación, esta cacería de brujas, o sea, no le puedo decir otra cosa, así empezó.
27:12
Y bueno, era por la desaparición o supuesta desaparición del señor Hugo Alberto Wallace, y el secuestro, o sea que había sido como un secuestro y después se nos giró por orden de delincuencia organizada.
27:28
Eso salió así en los cartelones, en los espectaculares.
27:32
Brenda, durante todo este tiempo la señora Wallace, a través de medios de comunicación, comenzaron a acusarte de una serie de... a descalificarte, no solo implicándote en un crimen como este, que en realidad no se cometió, sino descalificando a toda tu persona. ¿Quién era Brenda Quevedo Cruz? en 2005, en julio de 2005. Quitemos un día específico, pero ¿quién era Brenda Quevedo Cruz?
28:02
¿Qué estaba haciendo Brenda Quevedo Cruz? ¿Y cuáles serán los planes de vida de Brenda en julio de 2005?
28:11
Sí, mira, yo tenía escasos menos de un año de haber regresado de Londres. Era una...
28:18
joven, en esa edad, tenía escasos 24 años, había terminado mi carrera, mi licenciatura en comunicación y me fui después de que trabajé durante toda la universidad, hija de familia, hermana, pues una chica dentro de lo que cabe normal, común y corriente.
28:42
Tuve la oportunidad de terminar mi licenciatura y me fui a Londres. a viajar por nada más tres meses, después me quedo, obtengo una visa de trabajo. Entonces, después de casi dos años en Londres, regreso a México a principios del 2004.
28:59
¿Cómo tuviste esa visa de trabajo que no es una cosa sencilla? No, no, no. De la cualquiera, ¿verdad? ¿Cuál era tu plan de trabajar allá? ¿Qué pensabas hacer?
29:13
Yo estudié comunicación y relaciones públicas y apliqué con mi currículum a una transnacional, una compañía.
29:21
y bueno, apliqué y gané, o sea, pues gané el puesto, gané la visa para ocupar este puesto, y efectivamente, bien lo dices, es muy difícil, y a mí se me hizo como un gane, yo ya me sentía buena a esa edad, y a ver todo lo que estaba haciendo, pues me sentía muy orgullosa de mí misma, sé que mis papás siempre estuvieron orgullosos de mí, y yo vine a México con el plan de, bueno, estar un rato aquí, ver lo de mi titulación, porque no me titulé con la tesis, ver mi titulación, ver a mi familia, me traje literalmente dos maletas de regalos y mi plan era pues ya después regresar, ¿no?
30:01
Un poquito como aprovechar el sol, la playita, ver a los amigos, ver a la familia y mi plan era regresarme, regresarme ya ahora sí por un buen tiempo pues para ocupar esta visa que como bien dices era muy difícil. Entonces pues ese era el plan de esa joven así soñadora, de esa joven que traía todavía tantos proyectos en la mente y que sentía que le estaba, pues como dicen ahora, rompiendo, ¿no? Que le estaba haciendo ya en la vida tan joven y qué padre y toda la admiración y de repente llega este terremoto, así, esta pesadilla en nuestras vidas.
30:37
¿Qué pasa en 2005? ¿Cuándo es que regresas a Londres o qué es lo que sucede?
30:47
No, ya no regresé a Londres, yo llego acá a México y a los meses tuve un accidente, compré un carro, estuve así como dije, bueno, se lo voy a dejar a mi mamá, me vine con mis ahorros, o sea, también como el plan de ayudar, de apoyar también a mis papás, pues me iba bien, gracias a Dios, entonces.
31:11
Tuve un accidente de carro y eso me hace que me tenga que detener un poco más por la recuperación, la rehabilitación que tuve. No fue así súper fuerte, pero sí no podía viajar otra vez. Vuelvo a abrir mi boleto de avión. Y en estos meses, en estas andanzas entre amistades y entre cosas, conozco a Jacobo Tagledovin, que es uno de los implicados.
31:41
directos, porque ellos sí lo señalaron, se supone desde el principio, entonces, o sea, esto me enteró después. Fue que en estos, en este contexto del tiempo, fue cuando lo conozco por medio de una amiga y empezamos a salir y las motos eran motociclistas, ¿no? Y empezamos a salir y en esto, en esto ya a los meses, pues pasa todo esto. Yo tenía no más de, yo creo que ocho meses de haberlo conocido.
32:08
¿Y tu relación con Jacobo era una relación a largo plazo? ¿En realidad solo era momentánea mientras estabas en México?
32:17
Solo era, o sea, yo estaba pues con el tema de mi tesis, de pues sí salir con amigos, irme a Acapulco, o sea, normal, ¿no? Como normal una chica así, con mi familia, y pues salir así como de dates, ¿no? Dicen así, de repente me enseñan las motos, te gustan, y de ahí salíamos como, pues así como hacer citas, ¿no? De vez en cuando. y pues empiezan a ser un poco más frecuentes hasta que terminamos como en un noviazgo, porque no fue desde el principio, yo no eran mis planes quedarme en México, también por eso no lo tomé para nada en serio, y pues era este, ¿no?
32:55
típico yo creo así de esa edad de una mujer, de una chica, pues estar saliendo, amistades, a un noviecillo, pero pues no, mi plan era ya mi proyectarme teniendo pues ya un trabajo más serio, Y hacer pues esta vida, ¿no? Un poco más larga en Londres.
33:13
¿Y tú conociste en este tema de las motos y esto con Jacobo a Juana Hilda, a César Freire, Alberto? ¿Tú los conocías?
33:24
No, bueno, no de inmediato.
33:28
A los únicos que pude relacionar después de que fallece el hermano de César Freire, que era, o sea, cuando yo conozco a Jacobo, conozco a Jonathan Freire. que era el hermano de César, después me entero que era el hermano, y me acuerdo muy bien, porque no creas que era como que nada más ese grupo de amigos, o sea, era como todo un grupo de motociclistas, y de que iban al antro, ¿no?, le decían en ese tiempo, o a bailar a un bar, o que a la condesa a comer, que el café y así, pero era mucha gente, o sea, era como una comunidad grande.
34:04
Y yo recuerdo haber conocido al hermano de César, así, cuando conozco a Jacobo, y como a las dos, tres semanas, me habla Jacobo y me dice, ¿te acuerdas de Jonathan?
34:14
Y yo, ah, sí, el chico con el que te conocí. Lo mataron, y estaba muy mal, o sea, como que todo el mundo estaba muy sorprendido por la noticia.
34:22
Me dice, acompáñame al velorio, mira que César, cuando murió mi papá, o sea, el papá de Jacobo, que también era motociclista, pues me apoyó mucho, me ayudó como que esta...
34:33
apoyo moral, ¿no? Entonces, eso, eso lo recuerdo mucho porque después, o sea, no te estoy diciendo, no pasaron yo creo ni un mes, un mes y medio, un mes, una semana, y me, me invitan a ir a esto, a Chalma, pero íbamos muchos, o sea, en las motos, así, porque César quería como que dar las gracias o algo, pedir, yo no era muy, este, no, rollo estos de santos, Yo no conocía esta iglesia y me acuerdo que éramos muchos y ahí fue cuando toman esta foto famosa que ahí ya después de meses, o sea, la sacan como si fuera la prueba de una banda de secuestradores.
35:15
Cuando en esa banda hay un niño, estamos afuera de una iglesia, o sea, fuera completamente del contexto que la quisieron poner.
35:23
Y en esa foto salen los hermanos, sale un chico que se ha apellido Yael Uzcanga, perdón.
35:34
Y bueno, yo apenas ahí los había conocido, yo la que conocía más era a este César, perdón. A César y a Jacobo eran los que ubicaba.
35:44
César, pues, cada salida de repente que lo llega a ver, con otra chica, otra chica, o sea, como que no eran así el grupo, que saliéramos cada fin de semana, o sea, de repente, y me acuerdo de esta maldita foto, así, discúlpame, pero... ¿Y conociste a Juan Ailda?
36:06
A Juana Hilda ya la había conocido en alguna reunión, pero pues yo creo una vez, a lo mucho antes de todo esto. Pero fue, o sea, no éramos amigas, no éramos, pues, no, no, no, realmente no éramos como muy cercanas, pues. O sea, la conocí, hasta me acuerdo que como un poquito me... como que no le caí muy bien en la reunión y yo después me quedé un poquito como sacada de onda y ya después entendí que ya había salido primero con Jacobo y bueno, ya aún no estemos ahí.
36:38
Pero, o sea, no, no, realmente no fue una amistad, una relación de amistad o una relación con todos ellos, con amigos, amigos, amigos de Jacobo, más bien fue el tema, la muerte de este chico que se, como que se juntaron, ¿no? Como para... Para ir al veloro y para ir a esto de Charma.
36:58
¿Tú en 2005, dónde vivías? ¿Vivías con tus papás?
37:03
En 2005, sí, yo llego a México y bueno, sí, estuve como temporadas en casa de mis papás, en casa de unas amigas, pues yo ya venía de estar independiente, según yo ya me creía muy independiente y pues también a veces me quedaba con unas amigas, me fui un tiempo a Cancún, después regreso otra vez con mis papás y ya un poquito se pone la relación con Jacobo, se empieza a formalizar un poco más y rentamos una casa. Primero así como que nos quedábamos de De vez en cuando en un departamento que era arriba de la casa de su mamá.
37:38
Y después me entero que yo no, pues a él no le caía muy bien porque no era judía, la mamá es judía, bueno, son de familia judía y la mamá era muy ortodoxa, entonces me dice, oye, como que mejor nos vamos a otro lado porque a mi mamá no le parece mucho la relación. Pues ya rentamos un departamento y fue, pues te digo, así más, más este como amor juvenil casual, o sea, no nada de casarse, no nada, otra cosa.
38:02
¿Qué pasa cuando ves por primera vez tu rostro en estos espectaculares que mandó hacer la señora Wallace en esta supuesta cacería contra los supuestos secuestradores y asesinos de su hijo? ¿Qué sientes o cuál es tu impresión, tu impacto, cuando de pronto eres tú una de las acusadas?
38:31
Mira, desde que yo me entero de esta intromisión, este cateo a la casa de mis papás, desde ahí haz de cuenta que empieza una pesadilla, primero de entender qué pasaba. O sea, yo decía, bueno, a lo mejor Jacobo vio algo, sabe algo, lo buscan por algo, Y al paso del tiempo, o sea, en alguna, o sea, pasaron semanas en lo que hablábamos con abogados que nos asesoraran, que estaba muy fuerte el caso, fue mi mamá con este abogado aceído, a mi mamá la maltratan, la hostigan.
39:08
En todo este tema, o sea, nos íbamos enterando un poco más de, bueno, ellos, ¿no? Porque me lo transmitían a mí. Pero más de este como hostigamiento así literal, como esta violencia de parte de la institución de Ciedo en ese tiempo, de los que estaban en la cabeza de ellos. Y fue cuando empiezan en 2006, a principios del 2006, febrero me parece, detienen a Juana Hilda y de ahí empiezan los espectaculares. O sea, ya venía esta ola de qué pasó y ahora qué, o sea, yo me iba a presentar porque según yo era una orden de presentación, el abogado me dice, espera, vamos a meter un amparo, porque al parecer ya se habían entregado uno de los hermanos, con un amparo así voluntariamente, nos enteramos que lo habían agredido ahí hace paro de siedo, y bueno, todo esto como que hace que mi familia y mi abogado como que, a ver, vamos a ver de qué se trata, o sea, es que era como...
40:10
¿Y tú qué pensabas de todo esto? O sea, ¿tú te enteras por las noticias lo que pasó con este Hugo Alberto? ¿Lo conociste alguna vez? ¿Lo viste en este grupo?
40:22
No, no, no, yo a este señor no lo conocí, o sea, dicen que una vez en un cine, pero yo literal así no recuerdo haberlo, nunca fue conocerlo, conocerlo, o sea, no...
40:35
No lo recuerdo realmente haberlo conocido, pero es este sentimiento de ni entender de en qué momento te están involucrando en algo y después ver espectaculares ya así con secuestradora, asesina, se busca recompensa con las caras, las fotos por toda la ciudad. No, bueno, yo sentía que el mundo se me perdía el piso debajo de los pies. O sea, yo estaba literalmente me sentía como abajo del agua. así como que no entendía, yo me quería presentar, me dijeron que no, me tuve que ir con otra casa de una de mis tías, veía en todas las noticias estaba esta historia, esta narrativa de primero, iban cambiando aparte las cosas, primero eran ellos, luego otras personas, luego ya era yo, ya después ya no era yo, ella era una prostituta, yo era una escorta, era una enganchadora, luego también vendía drogas, O sea, es como de repente que entraras a una película de ciencia ficción y donde te hacen creer que eres uno de los personajes principales.
41:45
¿Y en qué momento?
41:47
Yo nada más pensaba, mi familia, o sea, mi mamá, mi mamá. Porque me tenían como, pues, alejado de ella, ¿no? Hasta que por orden del, pues, más bien por asesoría del abogado.
41:59
Y es como que el mundo se te destroza en mil pedazos, o sea, tus proyectos, tu vida normal, la familia con miedo, la incertidumbre, esta presión mediática que fue de verdad, o sea, fue otra tortura emocional estar viendo todo eso.
42:17
Mi familia me enteré que querían hacer como este derecho de réplica para pedir una explicación.
42:24
Entonces yo dejo de ver a Jacobo, todavía le hago una llamada, que si él tenía algo que ver, por favor, que estaban, que habían entrado a casa de mis papás, que por favor que él se entregara, si él sabía algo de qué era, y él todavía me acuerdo que me dice que a lo mejor un carro salió robado, o sea, todavía como que él ni tampoco entendía.
42:43
Tampoco entendía, ajá.
42:45
De qué era, ¿no? Yo ya lo dejo de hablar, mi tía me dice, ya ni le hables, ya hija, por favor, o sea, todo era como...
42:52
O sea, fue un terremoto en mi familia, fue un terremoto, aparte socialmente, era algo que nunca yo había visto, porque yo trabajé también en noticieros Televisa, y yo pues luego tenía que calificar material. Yo nunca había visto algo así que pusieran en ese tiempo, espectaculares, buscando a gente, como si fuera una caceria de brujas, y con recompensa, ¿no? Como en el viejo oeste, así con la foto... con las leyendas ni presunta ni datos, no, no, no, ya era una señalización de una sentencia.
43:29
O sea, fue horrible, horrible.
43:31
¿Dejaste de hacer tu vida normal? Me cambió la vida.
43:35
Ahí me cambió la vida. Ahí yo ya me cambió la vida. Me entraron cuando hacen el cateo, o sea, llevan mis papeles, obviamente. Ahí tenía mi visa, mi pasaporte, todos mis papeles personales, se los llevaron, se llevaron a una computadora, se llevaron fotos, pero iban especialmente como por eso, ¿no? Y yo ni siquiera vivía ahí y yo había dejado mis papeles ahí, pues, por seguridad, según yo, ¿no?
44:00
Estuvo, desde el principio fue extrañísimo, fue el, ahora que pasó en este terremoto y la familia espantada, pues uno nunca sabe qué hacer en estos casos, ¿no? Todo el mundo quiere opinar, todo el mundo tiene miedo, pero mejor sí, pero mejor no, mejor espérate, el abogado decía una cosa y, o sea, y ya la vida de ahí ya empezó a ser una pesadilla para todos y no entender cuál era el motivo. Eso yo creo que era lo más Lo más delicado y lo más peligroso, o sea, para mí el no saber de dónde empezó esto, qué fue, quién era ese tipo, cuál secuestro, cuál asesinato, ¿no?
44:39
Tú te vas a Estados Unidos, te detienen con una orden de detención con fines de extradición y finalmente en 2007 te mandan a México.
44:51
Así es, en noviembre del 2007 me detienen en Estados Unidos y en septiembre del 2009 me extraditan.
45:01
Yo peleo allá una cosa que se llama habeas corpus, que es cuando uno denuncia que teme por su integridad o por su vida o algo en una corte federal.
45:12
Eso es lo que yo expuse, pudimos abrir a juicio, mandamos traer a varios testigos, entre ellos a Ámbar Treviño, que fue una de las abogadas también del caso, que sabía cómo tenía muchos datos de cómo estaba todo esto, cómo las investigaciones fuera de lo legal, no había realmente nada con que se estuviera peticionando la extradicción, y bueno, esto me toma casi un año y cachito para... Para que al final la perdiera, se movieron muchos hilos por acá en México con la Secretaría de Relaciones Exteriores.
45:52
Y al último también hace un comentario la contraparte, ¿no? De que le había costado muy caro traerme para acá. O sea, fue un... ¿Por qué le iba a costar caro? O sea, ¿por qué le iba a costar dinero?
46:03
Y bueno, la pierdo, me vengo para acá porque ya estaban investigando el tema de lo que no coincidía con los datos que tenían de prueba aquí en México.
46:12
Llegas a México y ¿qué es lo que sucede?
46:18
Pues cuando llego a México, venía para empezar en una avioneta que hacen el transfer que le dicen de Chicago a las autoridades mexicanas. Y bueno, yo iba muerta de miedo. En la avioneta venían varias personas de Siedo. Después me enteré que eran directores, directivos de Siedo, porque ellos así también luego se presentaron.
46:44
Y que me venían preguntando cosas, que si yo creía en Dios, que porque una mamá había sufrido mucho, que nada más les dijera de unas fotos. Y bueno, hacían preguntas, ¿no? pues escuchaba, yo pensé que me iban ahí a hacer algo, amenazar o algo, y no, ya al último como que se cansaron, me dejaron, y cuando llego al hangar, ya que llegamos, aterrizamos, yo le pregunto a una señorita que se había identificado como defensora, o sea, como de derechos humanos de la FGR en ese tiempo, y le dije, oiga, no, yo tengo, pues, temor, porque para esta época ya habían agredido a mi hermano, porque también a él lo agredieron, levantaron la denuncia a mi familia, entonces yo ya sabía de esto, y pues estaba muy molesta.
47:34
¿Qué agredió a tu hermano?
47:37
Él, igual, mi mamá en esos tiempos con mi papá y todos así, la familia empezaron a meter, yo estaba en Estados Unidos, Pero denuncias a derechos humanos, amparos, todo lo que podían y les decían para explicar que ello no había sido, de qué se trataba, que estaban... haciendo uso indebido así, por ejemplo, de los espectaculares, cosas, ¿no? Que a ellos los seguían, les intervenían los... les intervenían los teléfonos, cosas así, hacían muchas como denuncias y quejas en derechos humanos.
48:09
Entonces mi hermano un día, tenía 18 años, sale con su maleta para ir al fútbol y se le... en una callecita cerca de la casa se le... dice que se le cierra en una camioneta oscura y que se bajan varias personas y lo empieza... Y lo empiezan como a...
48:29
a golpear ¿no? pero no era como un asalto sino le agarraron su celular se lo estrellaron en el piso agarraron su mochila o sea no fue un asalto fue de una camioneta lujosa lo golpeaban así con el codo con los puños y el mensaje fue dile el mensaje fue dile a tu pinche madre que le baje de huevos y deja de estar denunciando Esto pues obviamente prende las alertas de mi familia y se van rápido a hacer una denuncia y gracias a esto también mi hermano después pudo conseguir un asilo en otro país, pero bueno, eso fue paralelo.
49:18
Entonces yo cuando llego yo sabía de esta agresión, sabía de cómo habían tratado a mi mamá en Siedo, cómo estaban amenazándolos también a la familia. Y era una parte del argumento que nosotros teníamos ahí en Estados Unidos, ¿no? Que así entonces yo le dije a esta señora, a esta señorita del avión que por favor no me fuera a carear con esta señora que estaba atrás de todo este caso, que porque yo temía, ¿no? También ya había lastimado a mi hermano. No, no, no, y le digo, ¿y va a haber medios de comunicación?
49:50
No, tampoco, aquí nadie va a haber.
49:53
Nadie va a saber que llegaste. Cuando llego, abren la compuerta y lleno de flashes. Y yo me acuerdo que alcancé a ver en una de las oficinas del mismo hangar, porque estaba anocheciendo, atardeciendo, la figura de esta señora.
50:08
Pasaron horas en lo que hacen todo el trámite, estaban de derechos humanos, me tomano fotos que sí me habían lastimado. No, no, no. Se van.
50:17
Ya me agarran mis cosas como para llevarme al estacionamiento para irnos y me llevan a una sala conjunta donde estaba esta señora, la señora Isabel y la, no sé si era la hermana o la hija, una señora güera. Y todos los que estaban en el avión estaban sentados ahí en esa mesa como oval.
50:41
Yo cuando veo eso, pues le digo al comandante, oiga comandante, por favor, yo no quiero estar aquí. Usted sabe que ya me había asesorado a Ámbar, ¿no?
50:51
un pedimento para que yo no hiciera una declaración que no fuera en frente del juez, no podía estar en serio y esto.
50:57
Además, te tenía que llevar inmediatamente al Ministerio Público. Brenda, ¿qué ocurre en este lugar, en el aeropuerto, recién que llegas?
51:11
Te estaba contando que llegaba el aterrizaje de esta avioneta, y bueno lo primero que pasa ya después de que hacen todo el trámite administrativo me pasan a esta oficina contigua cuando ya no había ya nadie más los mismos que venían en el avión y toda esta gente que venían en el avión los directivos que eran trabajadores de siedo estaban junto con la señora ahí sentada y había otra señora otra mujer güera no sé quién nunca supe qué relación tenía con ella Y empecé a gritarme que yo era una cínica, que todavía me reía.
51:54
O sea, yo le digo, oiga señora, mire, yo no sé por qué me tienen aquí, ustedes saben que yo no tengo que estar aquí, yo nada más quiero que me lleven con un juez a hacer mi declaración. Yo no me quería sentar y el comandante que me traía me dijo, siéntate, nada más te van a hacer unas preguntas.
52:11
Entonces me siento y ella empieza a decirme que quería hacer un trato, como el que había hecho con Juana Hilda.
52:18
Le digo un trato con usted. Yo me acuerdo que todavía en ese tiempo, Anabel, yo todavía tenía esta personalidad un poco de tratar de defenderme, de tratar de, cuando uno cree que está haciendo lo correcto y que la justicia o la ley te va a amparar y sabía que esto estaba fuera de lo que había ordenado el juez. Le dije, ¿sabe qué señora? Yo no quiero hablar con usted, no tengo nada que hablar con usted, usted sabe perfectamente que yo no tengo nada que ver.
52:49
No te hagas cínica, eres una mía y vas a ver por mí, te vas a quedar 100 años en la cárcel.
52:57
Le digo, con las pruebas, usted sabe que yo no tengo nada que ver con las pruebas que sea en el juzgado.
53:03
Ay, te vas a acordar de mí, no sabes ni con quién te estás metiendo, te vas a acordar de mí. En eso yo me paré y le hacía así yo con la mano en la cara.
53:11
o sea así de que ya no quería hablar nada me paro yo pensé que me van a regresar o sea duró pocos minutos el encuentro o sea no fue no fue grande yo creo que aquí yo lo he recapacitado tantos años y lo he compartido con varias personas siento que ahí yo pasé de ser como una noviecilla como que la que querían también trabajar en la banda haya una cosa incómoda haya alguien con quien ya es lo tomó personal después de esto más que mi familia fue la que más estuvo siempre metiendo demandas, metiendo denuncias, pidiendo ayuda.
53:48
Entonces yo lo veo así, esa es mi opinión. Empezamos a hacer esa piedra incómoda en el zapato de esta gente.
53:57
Y ahí cambia la narrativa. Bueno, ya me llevan a Santa Marta. Yo tenía que estar en Santa Marta y no en otra cárcel. Se supone que había anuencia de cupo, estuvimos horas esperando en Santa Marta, pero te lo comento esto porque también ya razonándolo y platicándolo ya con abogados. En ese tiempo, en la Ciudad de México, en ese tiempo de EFE, estaba gobernado por el PRD.
54:30
Sí, sí.
54:32
No era el pan. No me dejan ahí, me llevan a Santiago, porque se supone que ahí Santa Marta estaba lleno, anuencia de cupo, cuando está asinadísimo, o sea, una más no creo que hubiera hecho el... O sea, ahí estuvo extraño, ¿no? Me llevan, piden según autorización porque no hay cupo, me llevan a Almoloya de Juárez, ahí sí era panista ese estado, y ahí sí, al mes de que yo llegué ahí a ese penal... Me suben a una audiencia, que según tenía una audiencia de... Me dijeron, primero me dijo la custodia que iba a una audiencia con el director un viernes en la noche.
55:12
Y le digo, ¿una audiencia con el director? Ah, no, a una audiencia aquí a los juicios orales, a los juzgados de juicios orales, ya era en la noche.
55:22
Y a mí se me hacía raro porque yo en este tiempo tenía contacto con Ámbar, que estaba viendo si tomaba el caso, no sé si me iba a representar, entonces no me había dicho nada. Y yo todavía iba así como muy regela, le digo, oiga, ¿estás segura? Es que sabe que mi caso está muy difícil, hay una persona que nos ha amenazado. Y yo platicándole todo a la custodia. Llegamos y ya cuando llego ahí, empiezo a ver que me van pasando por un lado ya donde no pasaban los internos, empiezo a ver los lockers de los oficiales, le digo, oiga, ¿por qué no?
55:57
Y me iban jalando la custodia, vente para acá, y en eso veo dos personas de traje con pasamontañas, me llevan a un cuarto, yo me pongo a gritar, que por favor, ¿quiénes eran? ¿Qué pensaste en ese momento?
56:15
No, es un miedo, para empezar es un miedo el entender, o más bien el no entender que son personas que se supone que están a cuidado tuyo, o sea, tú estás bajo su cuidado, estás se supone en un área del gobierno que te protege, te cuida, la policía, los servidores públicos, los custodios de los penales, y que entraran así, o sea, el simple hecho de verlos con los encapuchados, dije...
56:43
¿Qué me van a hacer? O sea, ¿qué pensaste?
56:45
¿Qué me van a hacer? ¿Qué pensaste?
56:46
¿Qué me van a hacer? Yo me acuerdo que me jalé así de con la custodia y le dije, no, jefa, por favor, ayúdeme, ayúdeme. Y así estos, o sea, me agarraron y me metieron y a esta señora. Obviamente tenían todos conocimiento.
57:03
Después me entero que esta custodia era cuñada, era algo, un familiar del director de seguridad. O sea, eso lo fui descubriendo después.
57:12
Y bueno, estas dos personas que después veo un tercero de traje, de traje, con pasamontañas, me sientan, me empiezan a jalar el cabello, aquí las pregunto, porque yo, ¿quiénes son? Es que ustedes, ¿por qué? Ayúdenme, yo gritando.
57:30
A ver, aquí me empezaron a golpear, a jalar el cabello, me esposaron, me vendaron los ojos. traían unas bolsas, el otro estaba como sacando cosas de un maletín, yo nada más alcancé a ver como una grabadora, y plumas, y hojas, y una, este, traían como una jeringa con un líquido rojo, y cosas ya en lo que me estaban, este, vendando, y yo nada más sentía así que de repente me ponían las bolsas, y a ver, me vas a decir ahorita, hija de tú, bueno, y a todo su lenguaje florido que ocupan, y que lo que me preguntaban, así, o sea, estuvieron horas, Anabel, estuvieron horas.
58:11
Lo que me preguntaban era dónde estaba Jacobo, después me decían que me iban a sacar para ver cómo mataban a mis papás como perros, y los iba, ay, perdón, es que aquí está mi mamá, ¿sabes? No, no, no entrar otra vez en eso, pero...
58:28
Ay, que yo era tal por cual, prostituta, perra, asquerosa, no sé qué, vas a ver tu hermano, o sea, diciéndome de la familia, oigan, es que yo, ¿qué quieren? ¿Qué quieren que les diga? Ah, ahora sí, vas, ahorita me vas a firmar y me decían, me empezaban a decir esto, ¿no?
58:46
Esto que me hace pensar, digo, ya para no meterme a ahondar a detalles, detalles que la verdad es muy lastimoso todo lo que me hicieron.
58:56
No eran custodios de la cárcel.
59:00
Alguien con esta autoridad para poderse llevar una declaración o autoincriminación, más bien, debe de ser un ministerial.
59:10
Pasa este evento.
59:12
¿Llevaban ya algún tipo de documento escrito para que tú lo firmaras?
59:16
Yo nunca lo vi, yo nunca quise firmar, o sea, yo ya me tiraban con la bolsa, me pateaban, yo ya no sentía que hicieran los codos, las rodillas, me hacía bolitas en el piso, sentía que me desmayaba, ya, no, ya, ya, ya vas a firmar, hija de tu no, sí, sí, sí, ya, ya, ya. Me volvían a sentar de los pelos, yo terminé con bolas en el cuero cabelludo, esguince, bueno.
59:41
¿Cuántos años tenías, Brele?
59:43
Acaba de cumplir 27.
59:48
Y bueno, golpes, toqueteos, me lastimaron, no sé, yo ya llegó un momento en que tu cuerpo ya como que empieza a ser ajeno a ti, ¿no?
59:59
Y el tema era este, ¿no? Que firmara, ya que me iban a sentar, me dice, entonces nos vas a decir y ahorita vas a firmar. Lo que querían era saber dónde estaba Jacobo, todavía él no estaba detenido. No, yo ya había pasado más de dos años que yo ya no tenía contacto con él.
60:19
Entonces era este tema y luego que yo iba a firmar mi declaración, pero no me decían la historia, o sea, yo lo que me preguntan es dónde estaba Jacobo y que yo firmara. Ya cuando me volvían a sentar, iba a firmar y yo, es que yo no hice nada, o sea, como que era para yo agarrar otra vez aire, o sea, yo decía, ¿por qué voy a...? Querían, se supone que inculpar a los demás y me autoinculpara yo.
60:43
Pero yo en mi razón decía, ¿cómo me voy a inculpar de algo que no hice? ¿Por qué? Entonces otra vez como que agarraba fuerzas y agarraba y digo, oiga, es que no, mire, déjeme le explico, yo no tengo nada que ver. Y otra vez y otra vez, y se repetía esto.
60:57
Yo le calculo, duró como unas tres, cuatro horas todo esto.
61:03
Me decían que no gritara, que todo mundo ya sabía que me tenían ahí.
61:08
Y traían unas...
61:10
Unos guantes así encima de todavía de la bolsa me ponían así con los guantes cada que yo gritara. Entonces yo decía, no, entonces grito más porque me están tapando algo, alguien me tiene que escuchar.
61:24
Es feo, ¿no? Volver a recordar, así es como volverlo a vivir. Pero después también supe que mis gritos o estos sonidos que así ahogados, como estos juzgados estaban al lado del dormitorio varonil, los chicos ya estaban, ya era de noche, ya los tenían encerrados, escucharon.
61:47
los gritos y en el rondín de los custodios, que al parecer no sabía nada, le decían, oiga jefe, se oye una mujer que está como gritando, ¿qué está pasando?
61:58
El ambiente de las cárceles estatales es muy de hacer motines, ¿no? Y de como que no permitir como este, perdón, este abuso de autoridad de los mismos custodios. Entonces ellos empezaron a alterarse, que porque había gritos, porque había gritos.
62:14
Este custodio que tengo el nombre, lo tengo en mis denuncias, lo tengo en todo lo que he presentado, va y le habla al director de seguridad y le dice, oye, ¿qué está pasando ahí? Se oyen muchos gritos de una mujer en estos juzgados orales.
62:31
Tú no te metas, tienen una audiencia.
62:34
Así dos veces hasta que él dijo, no, o sea, esto también me va, esto me van a alborotar y si están algo, pues allá es de que se amotinaban y a dos, tres mataban siempre, ¿no? En este tipo de centros de reinserción.
62:48
Entonces, este señor agarra todo su, pues su grupito de custodia de esa noche y yo, fue cuando yo ya me dijeron que ya me iban a sacar, a mí me iban a, desean a sacar del centro ...y veo que abren las puertas... ...porque la última... ...como que ellos escuchan... ...y un hombre entra de traje... ...porque ya traía la venda hacia acá... ...y me jalaban de los pelos... ...y veo que el tercer hombre...
63:16
entra, y atrás de él, o sea, se veían ya muchos gente de negro, o sea, yo en mí, que no veía bien y todo, yo dije, ¿ya me van a sacar? ¿Y me van a ir a tirar ahí o qué? No, no, ya, sí, firmo, sí, firmo, sí, voy a firmar, y firma, y me ponían así la hoja, y me decía que, o sea, me decía, uno de ellos, el que siempre me golpeaba mucho, me tocaba y así, le dio un reloj de bola así azul.
63:47
Y pues cuando me empieza a quitar todo y que me paro, yo lo había visto, pues, la estatura, como la forma de los ojos, y es tono moreno.
63:58
Pasa esto, se van así, se meten entre la gente, ya vi que eran custodios, yo toda mal, me dicen que qué me había pasado, y le digo, no, más bien que ya no podía ni hablar de estar llorando, así estaba como en shock.
64:13
Y me dice, no, a ver, espérate, me acuerdo que hasta una oficial estaba grabando con un celular que después yo se lo quise pedir junto con Ámbar y ya nadie quiso meterse, ¿no? Pero me dijeron que esa noche el director del penal los estuvo llamando como para que no se alebrestaran estas... Yo quiero pensar que ellos no sabían, porque todavía al otro día hicieron un paro estos mismos custodios que entró que entraron al otro servicio.
64:43
Todo esto lo puedes investigar. Te doy los nombres de las personas que yo denuncié en ese tiempo y que cotejaron todas estas informaciones.
64:51
¿Tupiste quiénes fueron estas personas que entraron con trajes y pasamontañas?
64:58
Es lo que te iba a comentar. Al mes de esto, bueno, mi familia, ya cuando les digo, ya te imaginarás destrozados. Mi papá cuando me vio toda mala. El otro día era la visita, me vio pues toda mala.
65:11
se van a hacer sus denuncias, como siempre, hacer sus quejas, que tanto molestábamos a la contraparte con todo esto.
65:18
Y al mes, no, no con nada.
65:21
Yo estaba loca, nada pasó, claro que no.
65:25
Y que yo ofreciera pruebas, ya sabes cómo es acá este, ese tipo de...
65:29
Estaba golpeada, había una prueba que estaba golpeada.
65:33
Tenía las, o sea, los...
65:36
Conseguí hasta el parte de novedades de ese día que me sacaron a esa hora y a qué hora regresé. Nada, nada sirvió.
65:45
Al mes aproximadamente voy a una audiencia y llega esta persona, la señora esta, al mes o a los dos meses, algo así. Fue una audiencia que tuve, así próxima después de eso.
65:59
Y llegaron con ella MPs, o sea, de la fiscalía.
66:04
Y reconozco a ese señor cuando empieza a hablar y le veo el reloj y le digo en la audiencia al juez, señor juez, yo estaba atrás de la regía de prácticas en Toluca.
66:16
Señor juez, o sea, yo me empiezo a poner toda mal. Estaba mi familia presente, porque ahí todavía estaba en Toluca, era ser que podían estar. Y yo, señor juez, es que yo quiero decir, y mi abogado dice, cálmate, no, no, de qué, ahorita pedimos la palabra. No, no, no, es que ese fue, yo lo reconozco y ya le vi los ojos, habló, la estatura, dije, es él. Y el reloj, el reloj. Le digo, es él, es que mire, a mí me levanté una denuncia, me hicieron esto y esto y esto.
66:45
Lo apuntó el juez, no quiso apuntar como mucho, me dijeron que estaba loca, este, casi casi la señora, este, me acuerdo que este señor, todavía volteaba y se reía y le digo, señor juez, por favor, que no se acerque, o sea, que no se acerque, él, yo lo estoy denunciando, él fue una de las personas que entró a golpearme. ¿Sabes qué dijo la señora?
67:08
Acércate, acércate, ve para allá y que se riera. O sea, está mi mamá de testigo, esa audiencia está escrita.
67:17
Solamente, digo, fueron 20 años de este tipo de prácticas en las que veíamos que estábamos ante un Estado completamente ajeno a la Procuración de Justicia, a que recibieran una denuncia de otras personas que fueran en contra de estos intereses o de esta historia o de esta narrativa.
67:40
lo tuvo bueno pues ha sido testigo porque creo que ha seguido este caso conociste a mi mamá también de propia voz te comentó todo esto de otras familias que pues pueden pues también contar sus experiencias o sea no es una sola voz después de esto me llevaron a Islas Marías ahí fue la segunda tortura peor es así fue Horrible, ¿por qué? Porque denunciábamos, porque nos quejábamos. O sea, yo ya en Islas Marías cuando me llevan a una casa en obra negra de la Marina y entraron otra vez así, yo los vi, dije no otra vez, o sea que los así.
68:15
Ahí te quitan las ganas de quejarte, te quitan seguridad, te humillan, todo. ¿Qué es lo que genera la tortura? Eso, que tengas miedo.
68:25
Yo me acuerdo que hablaba con mi mamá hasta que pude hablar con ella y le dije, ya no, por favor mamá, ya no metas quejas, ya no denuncias, esta gente va a volver a entrar. Ya me dijeron, este, ah, porque la segunda vez yo ya les dije, si quieren firmo lo que quieran, o sea, ya lo que, como me llamen, pónganme como me llamen, lo que quieran que hice, yo hice, ya, ya, te vencen, ¿no?
68:51
No, pues ahora era que yo me presentara ante un juez por mis mamadas, así me dijeron, de andarme quejando con derechos humanos.
68:58
¿Qué pasó en Islas Marías?
69:03
¿Qué pasó en Islas Marías esto? Me llevan a este penal, a mí sola, en una avioneta. Ahí ya no pudieron, quiero pensar, como ya no pudieron regresar por esa famosa autoincriminación.
69:17
Me sacan de ahí del penal y me llevan a Islas Marías un 10 de octubre del 2010.
69:25
Y me llevan en una avioneta a mí sola. Quiero aclarar que yo era procesada. Bueno, hasta todavía soy procesada 20 años que después. Era procesada y las Islas Marías eran para gente sentenciada.
69:41
Entonces cuando yo veo que estoy llegando, estoy saliendo en un avión de...
69:46
del Estado de México, dije, ahora, ¿a dónde voy? O sea, ese grado de terror ya que ya estaba en mí, cuando me pasa lo de Islas Marías, y dije, ¿qué vengo a hacer acá? Me llevan esta, hacen como un supuesto cateo, yo llevaba tres, cuatro días de haber llegado a la isla, me habían súper encuerado, me llevaron a un campamento de sentenciadas, Cuando yo tenía que ser procesada, o sea, yo estaba procesada y esto iba en contra de la ley, yo tenía que estar en un campamento de observación y clasificación.
70:20
Pero como ahí estaba Juana Hilda, me entrevista la directora con el director de seguridad. O sea, yo lo quiero repetir esto porque era que todo el mundo sabía.
70:32
Era que todo, o sea, bueno, no sé si todo el mundo, pero las cabezas.
70:37
Los directivos lo sabían.
70:38
Los directivos lo sabían, porque ellos me recibieron, me preguntaron si yo conocí a alguien en la isla, yo les dije que Juana Hilda la acababan de cambiar, ella ya estaba sentenciada.
70:48
Por eso a mí se me hizo raro, le dije, oiga, pero yo estoy procesada, porque en la isla ya no hay juzgados, ya no hay nada, por eso nada más llevaban a sentenciados. Ajá.
70:57
Oiga, yo soy procesada. A ver, a ver, ¿a quién conoces en la isla? Ah, yo todavía les dije, es que a mi causa, a Juana Hilda, González Lomelí, la trajeron, pero ella ya está sentenciada, pero oiga, yo estoy procesada. Ahora silencio.
71:12
Hicieron unas llamadas y me llevan a un campamento de sentenciadas, porque en COC, donde yo tenía que haber estado por haber llegado ahí, estaba Juana Hilda, ya después me enteré.
71:24
Hacen un pseudo-cateo a los tres días, me dicen que habían encontrado una... Eran las mismas oficiales, la que me recibió en el hangar, la que hizo ese cateo, y las que después me llevan a esta casa en obra negra junto con el director de seguridad, eran las mismas, siempre.
71:42
Y según habían encontrado unas pastillas, y yo, pues esas no son mías, yo voy llegando, a ustedes me revisaron, yo no tengo ninguna pertenencia.
71:53
uniforma te vas a la borracha la borracha en el área de castigo o sea yo eso eran ahora ahora dónde voy ahora qué pasó me llevan en la madrugada la borracha me sacan de ahí a las dos tres horas y me lleva el director de seguridad con estas dos oficiales en su camioneta suben unos marinos con mesas y sillas y me llevan alrededor de la isla hasta un área donde yo ya veía los foquitos de los internos, de los campamentos de los internos y me llevan ya, o sea, yo me acuerdo que eran como 45 minutos así rodeando la isla en la negrura.
72:33
ese olor hacía sal y yo el miedo y me acuerdo que le agarraba así la mano, porque yo estaba entre las dos oficiales y el comandante le digo, no me vayan a dejar sola, no, por favor, no me vayan a dejar, tengo mucho miedo, que guarde silencio y que no sé qué.
72:51
Y bueno, me llevan a este, yo nada más alcancé a ver que llegamos a un área donde estaba una grúa, unos dormilones, llegamos a una casa sin luz en obra negra, Y ahí me bajan y me dejan ahí toda esa, el resto de la noche. Yo recuerdo que las puertas no tenían así, o sea, estaba en obra negra, en obra negra no tenía ventanas, estaba tapada como con tablas.
73:18
Y en la mañanitita del siguiente día, todavía se asoman las oficiales, ya se había ido la camioneta porque escuché...
73:27
Yo era que no podía ni abrir los ojos de llorar y de decir, ¿en dónde estoy hasta acá? ¿Quién le voy a decir? O sea, ¿quién me va a ayudar porque estoy aquí? O sea, era un terror, Anabel. Es que no me alcanzan las palabras para decirte cómo uno se siente tan vulnerable cuando se supone que te deben de cuidar. Estás en un proceso, estás en una investigación, no en que hay campo ahí de... de que te hagan lo que quieran y no pase nada.
73:58
Eso es lo que a mí siempre me ha dado mucho coraje y toda esta gente que supo. Y bueno, llegan a las horas una van negra porque yo me alcancé a asomar cuando oí el ruido del vehículo.
74:14
Era una van como de esas de aeropuertos con los vidrios polarizados. Y todavía se mete una, o sea, se asoma una oficial y me dice, siéntate, siéntate, siéntate. Y me siento y ya fue en el que yo vi. Yo conté hasta seis hombres con jeans, todos traen jeans, zapatos negros así de vestir y estas blusas como de rezaque, como de así tipo jeans, así como de interiores y los pasamontañas.
74:46
Y yo me acuerdo que le dije a uno, no, por favor, no, no, no. No, otra vez, no, por favor. Y me dice uno, ahora sí ya chingaste a tu madre. Aunque grites, nadie te va a escuchar. O sea, tú piensas que estaba alguno a eso.
75:00
Algunos de ellos eran los mismos.
75:04
Claro, pero eran más. La otra vez eran tres, ahora eran seis. O yo no sé si cuántos, porque yo alcancé a contar seis. Me vendaron, me quitaron la ropa, me envolvieron en una cobija y ya lo demás...
75:16
Ya lo he narrado muchas veces y ha sido de lo más, lo personal en estos años de prisión lo más horrible que me ha tocado vivir y que no creo que sea ninguna causa justa, sus investigaciones, sus preguntas, al margen de la ley que es tortura, violaciones, todo, ¿no?
75:42
estuvieron horas, horas, horas, me decían todo, me mentaban, pues la madre, a mi familia, o sea, está también daño, terror psicológico, los golpes, del abuso, todo, me acuerdo que estaba toda mojada así, y me dice, ya al último, me dejan ahí, me quitan todo, ya se van, y que no volteara, yo ya no sentía el cuerpo, lo sentía así entumido todo, estaba toda mojada así, yo nada más alcancé a ver un poco de sangre y eso, o sea, yo decía, Me quiero morir ya.
76:16
En una de las ventanas, pues ya la bebía y daba al mar.
76:21
Y yo me acuerdo que estaba así tapada con tablas y se veía el mar con una piedra.
76:27
Yo cuando años después hago esta narración, el que se da cuenta de esa piedra es Ricardo Rafael y se puso de... esa piedra estaba del lado de la marina, o sea, no podía yo... como hice esa narración tantos años atrás sin saber ni siquiera... ¿Qué era eso? Era del lado de la Marina, nadie de los internos sabían de ese lado de la isla. No podía irse. Yo hice esa declaración, esa narración, porque de todos modos nunca, por más todas las pruebas, pues nadie te cree, nadie las toma en cuenta.
77:01
Y yo me acuerdo, esto te lo quiero decir como mujer, porque me parece bastante triste, digo, aparte de toda la gente que pues...
77:08
sabes, se hizo, lo hizo activo por omisión, lo que sea, pero yo me acuerdo cuando ellas entraron, o sea, yo veía esta roca y veía el mar y estaba muy cerca como del arrecifito esta casa, yo mi idea era, me quiero morir, esto, o sea, yo ya no soporto esto, yo me voy a morir y nada más pensaba en mi mamá, en mis papás, en mi hermano ahí.
77:35
Y me acuerdo que agarré así un poco de sangría, así yo la posé hace goño en mi viaje que traía, así como para que supiera alguien que ahí había estado, ¿no?
77:45
Y entraron las dos oficiales. Y yo las volteé a ver y ya como que caí en mí otra vez, en lo que estaba pensando. Y me dicen, ¿qué te pasó?
77:58
Y le digo, sabes que yo me, no, no, no, todas las groserías que me supe, les dije que qué poca madre, que eran mujeres, o sea, ellas me llevan ahí, sabían, o sea, lo que iba a pasar. Y me puse como en shock, me puse así, ya, ya, siéntate, es que no, a nosotros nada más nos dijeron que eran tus abogados, eso fue lo que una me dijo. Entonces yo, ya me dejaron ahí, ya, siéntate, al ratito nos vamos, todavía estuve ahí, pues, como un par de horas más, yo no. No sentía, Anavel, no sentía ya el cuerpo, ya se empezaron a enfriar los dolores, era horrible el calor del mar, así ese sudor, todo lo que acaba de pasar y bueno.
78:41
Después ya me regresan, todavía castigada porque estaba castigada por lo de las pastillas y no me dejan hablar por teléfono.
78:48
Y me aíslan en un campamento de Bellavista que se llamaba, que era de servidores públicos, porque era procesada. Ahora sí ya era procesada, ya tenía que estar sola.
78:59
Y bueno, esto que permitió, pues que no hablara, ¿no? Que no denunciara, bueno, no le dijera a mi familia. Fue por un muchacho que lo vi cuando yo salí a agarrar, porque ahí son piletas, no hay ni agua, no había drenaje, no sé si ahora, o no sé qué, ya ahora ya hay. Pero pues eran piletas, entonces iba al baño, era una casita, era la comandancia y estaba una oficial 24x7 ahí conmigo. Solamente yo podía sacar, o sea, salir por el agua para echarle al baño. Cuando salgo por el agua veo un, la orden para mí nada es para que contextualizar.
79:35
Yo no podía hablar con nadie ni decir nada y esa era la orden que estuviera en esa recaman encerrada, una recaman.
79:42
¿Te dieron algún tipo de atención médica?
79:46
No, yo fue lo primero que pedí, yo me acuerdo cuando me bajaron de ahí y le dije al comandante, me subí así a la camioneta, yo apenas me pude subir a la camioneta que estaba altísima, le dije, por favor, lléveme a un doctor.
80:00
Ahora silencio, pendientes, ahorita lo checamos, lo checamos, me dejan en ese compamento, me recibe un oficial, le dijo, por favor, estuve reportando, reportando, así que me llevaron a un doctor. Se tardó más de tres semanas en lo que me pudieron sacar. Y la orden era que yo no podía decirle a la doctora nada.
80:21
Iba conmigo una oficial.
80:23
Estuvo horrible. El comandante que me recibe en ese... Mira, todo esto está con los nombres de los que yo pude denunciar. O sea, el comandante que me recibe en ese campamento, se ha pedido Alegría. Y él me decía, porque...
80:40
Cuando me vio me dijo, ¿sabes qué?
80:42
Estos se pasaron de listos, ¿verdad? Le dice a la oficial que me recibió, ¿la certificaste? Y ella le dice, no, certificala porque estos ya se pasaron de listos. Hizo una expresión como nos van a querer aventar toda la bronca.
80:58
O sea, tan mal te vio que dijo, ¿no? Mejor certificado. Yo no la podía casi.
81:03
¿Qué tal que si no sobrevive a una cosa así? Sí, o sea, él me vio muy mal, muy mal, y él le dijo eso a la oficial, no a mí, a la oficial.
81:15
Pues es que, bueno, me da pena, ¿no?
81:18
Y sí hubo certificado.
81:20
No, no, no, no, no. Y si lo hubo, nunca me lo permitieron. A mí no me revisó una ginecóloga. Cuando yo fui, solamente le decía que me dolía. Traía implantes. Yo después de años, Anabel, apenas me pudieron hacer una mastografía. O sea, de los golpes me rompieron los implantes.
81:39
Y años yo no sabía. Yo eran bolas y le decía, es que me duelen. O sea, que eso es estético. No te vamos a poder nunca atender. Nunca me pudieron atender. Años.
81:50
Tenía los golpes, me introdujeron, o sea, cuando pasa todo esto, me introdujeron un puño así horrible, me desangraron, así feísimo.
82:01
Nunca me atendió un ginecólogo, una doctora general, cuando ya las semanas pude ir, y solamente así yo no pude explicar más, no pude decirle más.
82:13
En estos días todavía me llevan con la directora, ¿cómo se llaman?
82:19
porque me iban a hacer una audiencia, bueno, por las pastillas. Y yo cuando entro veo a la directora y que según el consejo técnico era ella y otro muchacho.
82:29
Y yo todavía tonta.
82:32
Ay, directora, qué bueno, qué bueno. Necesito decirle algo. Es que pasó esto, esto y le empiezo a explicar y ella sí, mira.
82:40
Guarda el silencio, ahorita nada más vamos a hablar acerca de las pastillas.
82:44
Esa señora se apellida Aboites, María Teresa Aboites.
82:49
Yo me acuerdo que dije, todo el mundo, o sea, yo hasta me dolía el estómago, decía, ¿cuándo voy a salir de esto? Y me lo dijeron, o sea, si no haces tu declaración que tú pides, tú vas a pedir ir al juez y para que firmes tu declaración por tus mamadas de tus quejas y de tu mamá y no sé qué tanto me decían.
83:09
Perdón que te interrumpa Brenda, estas personas cuando van y sucede todas estas cosas ahí en Estras Marías Hablaban a nombre de Isabel Miranda, te dijeron algo de por qué estaban ahí, quién les había pedido que fueran, por qué habían tomado esta decisión, porque imagino, no es que cualquiera pueda llegar ahí caminando, hay las marías, no tienes que trasladarte en helicóptero, tienes que trasladarte en algún tipo de vehículo particular para poder llegar ahí.
83:45
¿Había algún tipo de consigna cuando todo esto estaba ocurriendo?
83:52
No, o sea, la consigna yo creo que la tuvimos desde siempre, ¿no? Desde haberme llevado ahí. O sea, simplemente, esa es una de las cosas que yo he pedido en las denuncias. ¿Cuál fue el motivo de mi traslado de Islas Marías? Si es por ley que yo no podía estar ahí porque era sentenciada, porque no era sentenciada, perdón. O sea, estas son las cosas que, pues, si estaban a luces...
84:15
Que sí estaban muy mal porque lo demás aparte pues lo esconden, Anabel. ¿Cómo uno puede?
84:20
O sea, agarrar, pedíamos las bitácoras, no había. Cámaras, no había.
84:26
O sea, era como que aparte uno tiene que dar las pruebas y si no das como casi casi un video que lo que te estén haciendo, no, está loca yo creo.
84:38
Y fue en estos, bueno, después de esto que le dan a la señora todavía el premio de los derechos humanos, ¿no?
84:43
Es justamente eso a donde iba a ir. ¿Tú piensas que esta mujer tuvo algo que ver con esta tortura que sufriste?
84:52
A mí me decían cosas como, ya sabes de parte de quién venimos, ¿no? Te metiste con la gente equivocada.
85:00
En algún momento me decían, o sea, me decían, ¿sabes por qué estás en este... ¿Por qué estamos aquí? Yo, ah, sí, por lo del secuestro de este Hugo Alberto, lo están y me dieron en una de esas, mi mamá corrió como un zapesazo, así que hasta pensé que me habían reventado el oído. El señor Hugo Alberto, igual es para ti. Entonces, yo no entendía, o sea, qué era lo que querían, ¿no? O sea, ya después me repetían la historia que tenía que ir a decir cuando fuera a pedir mi declaración y era esta historia.
85:33
que entre todos, que había salido al cine con esta Juana Hilda y que entre todos lo esperamos en el departamento de Juana Hilda, y lo cortamos y lo fuimos a tirar en las aguas negras, en las aguas negras, y así, eso era la historia que querían que yo hiciera y que todos éramos culpables, eso era la historia que así básicamente que me decían que tenemos que decir.
85:56
Pero tú no filmaste.
85:58
No, yo ya en Islas Marías después de todo esto, yo ya les dije, yo firmo. Firmo ya lo que sea. O sea, yo ya estaba vencida, rota, toda mal.
86:08
Ya, firmo. Ah, no. Ahora por tus pendejadas, no, por tus quejas, vas a tú ahora pedir voluntariamente hacer esta declaración. Y si no, vamos a volver a entrar. Ya viste el poder que tenemos, ¿verdad?
86:22
Y si no haces esta declaración, no sales de la isla.
86:27
Estas eran las palabras que me decían. Ya te digo, cuando estoy en este aislamiento, o sea, yo no podía hacer cartas, no podía hacer llamadas porque estaba castigada por las pastillas esas que habían encontrado.
86:44
Entonces salgo a este, donde te estaba platicando que estaba agarrando agua y veo a un chavo, un interno de beige, que se me hizo raro porque eso era como un campamento de servidores públicos. Nunca supe quién fue ese muchacho y ojalá algún día pueda saber quién era para agradecerle, porque me volteó, me veo como a unos 5 o 7 metros, porque las casas eran así como terrenitos, así como pueblito, ¿no?
87:15
Y me volteó, o sea, yo lo vi porque me sorprendió, ¿no? Y me dice, hey, hey, chiche, ¿estás bien, muchacha? ¿Estás bien? Y yo, no, no me hables, porque dije, me van a encerrar, ahora sí, no me castigan, todavía peor. Y yo, no me hables, no me hables. ¿Qué te hicieron, hija? ¿Se pasaron de verga? ¿Se pasaron de verga? ¿Se pasaron de verga? Y yo, ¿eh? ¿Por qué? ¿Por qué? Y me dice, ¿qué necesitas? ¿Qué necesitas? ¿Te puedo ayudar? Pero, o sea, de lejos, o sea, no sé, se acercó y yo.
87:44
Haga una llamada a mi casa, por favor, llame a mi casa, por favor.
87:50
¿Ves ese terreno?
87:52
Escribe tu número y todo y tu nombre y lo avientas. Y yo al rato paso.
87:58
Nunca supe, o sea, nunca lo volví a ver. Yo me esperé a que la oficial entrara al baño para agarrar una hoja. Yo tenía una plumita ahí y empecé. Esa carta que yo empecé a redactar de auxilio, por favor, otra vez me hicieron eso y ayúdenme. Esa carta está en el juzgado y está en el internet y todo.
88:18
Y le pongo la dirección y el teléfono de mi familia, el que me sabía que era casa de mi abuelita.
88:28
Después de mucho tiempo me entero que él hizo esa llamada. Esa llamada en esos tiempos eran cada 13 días, 10 minutos. Era oro molido para cualquier persona que estuviéramos ahí. Pues yo quiero agradecerle a ese señor. que me hizo el favor de hablar a mi casa y fue por esa carta que sí llegó a su nombre, porque yo después ya a los meses que pude hacer cartas, nunca llegaron.
88:52
Mis cartas nunca llegaron.
88:54
Pero esa que hice, o sea, que no salió a mi nombre, esa sí llegó y gracias a eso fue uno de los principales indicios para que mi familia metiera un amparo en contra de intimidación, tortura, incomunicación. Y fue por eso que me pudo salir.
89:10
En 2010, justamente, algunos meses después de esta brutal situación que sufriste en diciembre de 2010, el presidente Felipe Calderón le da el premio a Isabel Miranda de los derechos humanos.
89:29
¿Qué piensas de esto?
89:31
Yo ni me enteré, no teníamos ni tele.
89:34
Después de ahí de cinco meses nos llevaron a varias, a Tepic, Nayarit, que fue el primer penal federal anexo.
89:43
Y pues no teníamos tele, no teníamos radio, estábamos aisladas completamente. Entonces yo me entero de eso después que me lo platicaron.
89:50
Después de tanto tiempo, de tantos años de estar bajo proceso, ¿cuál es tu explicación de por qué la señora Wallace pudo hacer todo lo que hizo, no solo respecto a ti, sino de los demás supuestos responsables de lo que en realidad fue un falso secuestro de su hijo, un hecho criminal que en realidad nunca pasó.
90:18
Sería muy arriesgado decir que lo sé, o bueno, sería una opinión obviamente muy personal. Claro.
90:26
No estoy segura de tenerla tampoco, porque creo que tú, más que nadie, has visto cuántas aristas este caso de repente tiene, hipótesis, gente, no nada más uno, que empiezan a salir testimonios de que no, que sí lo vieron vivo, no, bueno, hasta cierto tiempo, bueno, no, yo lo que sé... Y desde ahí te puedo dar así mi vivencia y que sé que es real.
90:56
Cuando yo estoy en Estados Unidos, cuando se está pidiendo mi extradicción el gobierno de México, piden los antecedentes penales de las dos personas de las que estamos hablando, que sería yo y este señor Hugo Alberto Wallace.
91:11
El Estado mexicano responde que no hay antecedentes penales. Esto después sabemos que fue una mentira. que sí hay antecedentes penales de Hugo Alberto.
91:23
Y desde ahí yo creo que empezaría como una florida opción de ¿por qué desde ahí mentir? ¿Qué hay detrás que no se ha querido sacar a la luz? No sé si sea, o sea, te digo, también no me atrevería a decir algo que no me consta, pero eso sí me consta. Eso sí me consta que ¿Por qué un gobierno tiene que mentir por una persona? O sea, no la familia, no la defensa, no el gobierno. Entonces, pues eso yo nada más lo dejo ahí porque no también me meto en ahí luego camisa de once varas, pero yo creo que desde ahí es... A mí me causó esta preocupación y esta hasta inseguridad de por qué una persona puede tener tanto poder o tanta...
92:15
influencia como para que el mismo gobierno mienta por ti o mienta por alguien. Y bueno, entonces espero que hay muchos indicios y que realmente algún día sepamos bien qué hay atrás de todo esto, si vive, si no vive, si murió, lo que sí te puedo asegurar es que yo no estuve, no estuvimos de seguro nadie porque no pasó este secuestro, porque hay varias personas que No, una, dos, tres, hay muchos indicios de que esta persona la vieron con vida o se comunicaron con él.
92:48
Al menos hasta 2007 hay claras pruebas testimoniales, físicas, de que él se estuvo comunicando. Cuando en 2024 ordenan finalmente tu continuación en prisión domiciliaria, que finalmente salgas de de toda esta cadena de reclusorios, de abusos, de negligencias, ¿qué pasa por tu cabeza ahora?
93:20
¿En 2024? Sí. Cuando salgo la primera, o sea, de la prisión.
93:26
Mira, fue un momento que obviamente yo creo que cualquiera idealiza estando en prisión, ¿no? Hasta que ya salgas de ahí. Pero también yo sentí mucho miedo.
93:37
Y a veces todavía ese miedo de repente sigue latente en mí porque no sé qué tan grande es el poder, el enojo, la venganza o de qué es este caso que pueda repercutirme, como ya me repercutió dos veces. ¿Por qué fui incómoda? ¿Por qué me quise defender? ¿Por qué quise denunciar? A veces...
94:00
pues eso sentí felicidad, sentí gozo de salir de prisión, pero llegaba este nuevo entorno del miedo, y si me pasa algo, y si me hacen algo, y si ya me lo hicieron, y si llegan, entonces fue así como raro, pero bueno, fuera de ese miedo que de repente me embargaba, pues sentí mucha felicidad, sentí que...
94:25
pues aunque después de tantos años había todavía esperanza de una luz, de una justicia, que aunque no se ha terminado el caso, pues los jueces también, hay algunos que creo que se hacen todavía la procuración correcta de la justicia de lo que dice la ley y que nadie puede estar, por ejemplo, en prisión preventiva tantísimos años porque ya es algo punitivo. o que nadie puede estar con una misma medida cautelar dos años porque ya no está en los mismos contextos, porque así lo marca la ley, y no porque son favores, porque son cosas, entonces me da a veces esperanza de que todavía tenemos un estado de derecho, a lo mejor en algunos, con algunos jueces, con algunos fiscales o algo.
95:12
De todos, se dice fácil, digo, entre comillas, por supuesto, 19 años privada de tu libertad, 18 años privada de tu libertad, de todas las cosas que humanamente perdiste en todo este tiempo.
95:30
Para ti, que imagino, durante todo este tiempo has tenido el momento, la reflexión de poder decir lo que estabas perdiendo...
95:40
Todos esos años perdiste cosas importantes, imagino.
95:48
Para ti, ¿qué es lo más valioso que perdiste? El tiempo, Anabel.
95:51
El tiempo, como bien dice Juan Gabriel, no perdones así a nadie.
95:55
No importa quién seas, no importa. El tiempo se lo lleva. Ahora veo a mi padre así, postrado en esa cama.
96:05
¿Cuántos años me perdí de una plática?
96:10
De... ir a caminar con él o navidades, sus cumpleaños, los míos, pierdes eso, pierdes el deterioro de la salud.
96:22
Personalmente, pues bueno, aparte de lo económico que al último, pues como diría mi abuelita, los males son para remediar los bienes, pero digo, perdón, los bienes son para remediar los males.
96:33
También sabes que a veces como mujer, El tiempo también sopesa mucho, por ejemplo, en proyectos como la maternidad.
96:42
Eso también, quién sabe si lo vaya a tener o por qué el tiempo está encima, porque eso quién te lo recupera, ni con todas las denuncias, ni demandas, ni reparaciones. Son cosas que no tienen precio, no tienen precio y nunca las vamos a recuperar. Podré a lo mejor algún día tener trabajo, podría a lo mejor si quiero estudiar, pero esto lo que te cuento, de los momentos en familia, de proyectos personales como mala maternidad. Eso no hay nada, nada que me lo pueda regresar.
97:16
Entonces, eso me duele. Eso es una de las cosas que siento que he perdido y que va a estar muy complicado que lo recupere.
97:23
Hace apenas unos días acaba de terminar el Poder Judicial que que ya no tienes que hacer esta prisión domiciliaria que puede seguir tu proceso en libertad.
97:39
¿Qué significa eso para ti?
97:43
Pues en mi personal punto de vista significa poder ayudar a mi familia, que tanto me han ayudado a mí. Poder ir a cuidar a mi papá, ver en lo que más pueda atenderlo, a mi mamá, una reivindicación un poco a mi punto de vista de todo lo que me ha quitado Pero también creo que la creencia en esto, lo que te digo, en la justicia, o sea, otra vez empiezo a pensar que podría haber equidad en este proceso.
98:16
Porque por muchos años a mí se me violaron todos los principios de presunción de inocencia, de un debido proceso, de torturas. Eso pareciera que hasta cuando lo comento les cala y me quieren callar y no lo puedo decir en los juzgados.
98:34
Cuando a mí se me violaron tantas cosas y esta resolución que no fue un favor, que no fue algo fuera de lo que es la ley, siento que otra vez empezamos a lo mejor a estar en una cancha pareja para que tengamos un proceso perfecto.
99:01
correctamente equilibrado, principalmente por los que ejecutan la justicia, los jueces, los MPs y todo. Entonces eso me da como más credibilidad, eso me deja, creo que todavía se puede creer en las instituciones, en los jueces, en las opiniones y en los criterios que están en la ley. No, no se regaló aquí nada, no se dio nada. Entonces eso a mí me hace pensar, me hace creer que todavía se puede, entonces tal vez, confiar en nuestro sistema.
99:31
¿Qué fue lo primero que hiciste ahora que te dieron la... que te dijeron que podías seguir tu proceso en libertad?
99:38
Bueno, vi la conferencia de prensa, etcétera, etcétera, pero ¿qué fue lo primero que hiciste?
99:43
O sea, me refiero, ok, sales a la calle por primera vez, ahora sí, por primera vez, literalmente después de tantos años.
99:53
Mira, en el inmediato, cuando se acabó la audiencia, que duró nada más 12 horas, salí, llegaron unas amistades, tocaron el timbre y a mí me daba miedo hasta acercarme a la puerta porque el dispositivo podría mandar las alertas falsas y cada rato me andaban ahí calambrando de que me iban a regresar, entonces yo voy, yo voy y salí así al portón a cruzar la calle a yo abrir la puerta, eso fue así de inmediato que dije ya, ya me puedo hasta acercar a la puerta.
100:24
A lo siguiente día o a las horas siguientes porque ni dormimos tanto, Fue tomar un taxi, o sea, yo ahora sí ya tomarlo yo, subirme con mi mamá, nos fuimos al castillo de Chapultepec, porque quería ver así los árboles, o sea, la naturaleza, que tantos años estuve en lugares tan grises y todo llenos de cemento, llenos de cosas, es que nada, nada verde, entonces... a ver el castillo, ver la naturaleza, bueno, todo me encantó, el metro, hasta disfruté esos empujones del metro.
100:58
Es un volver a renacer, uno no sabe la joya que tenemos cuando es la vida, la salud, la libertad.
101:06
Cuando uno lo pierde, pues ahora sí lo valoras tan grandemente. Es como otra vez ser un niño y que todo te asombre, que todo te llene de felicidad, que le sonrías a todo. Y yo lo veo como empezar otra oportunidad de nuevo.
101:21
¿Qué sueños tienes?
101:27
¿Qué planes tienes, Brenda?
101:28
¿Qué quieres hacer? ¿Qué quiero hacer? Bueno, primero... Te digo esto, apoyar a mi familia, buscar un trabajo, un empleo para poder también ser más independiente y poder darles a ellos esta seguridad que siempre andábamos tronando en los dedos y ahora cómo le hacemos y ahora cómo pagamos y ahora cómo comemos.
101:44
Esto, atender los temas de salud de mis padres, los míos, ver a mi hermano que no lo he visto en 20 años, no lo he abrazado, y ya pues a lo mejor en lo más efímero, pues irme a lo mejor a la playa, tengo muchas ganas otra vez de sentir la brisa del mar, pero ya para bien y no con esa brisa del mar que me ocasionó tanto, tanto, tanto dolor y tanta desesperación.
102:12
Eso, eso.
102:13
¿Cómo resististe, Brenda?
102:13
¿Cómo resististe todos estos años? Yo creo que cualquiera en tu situación...
102:25
Siendo inocente, sabiendo de un crimen que ni siquiera se cometió, siendo víctima de todas las arbitrariedades, abusos.
102:37
Sabiendo, bueno, ¿alguno de tus torturadores, alguna de estas personas, cómplices de los torturadores, han sido juzgados, están en prisión o siguen ahí como funcionarios públicos? ¿Qué ha pasado con estas gentes?
102:50
Pues hasta donde yo tengo algunas que sabemos de que están muchos activos, como si nada.
102:59
Es lo que te decía que es triste porque...
103:02
La tortura es también uno de los delitos más penados y más delicados dentro del catálogo, así como... Porque no prescriben, no prescriben. No prescriben, debería de ser una investigación oficiosa y al parecer no se le da el peso aún con la gravedad del delito. Me da tristeza porque cuando a uno le pasa y cuando más hay servidores o en lugares donde...
103:32
Es muy difícil que tú pruebes, si afuera es difícil, pues adentro es todavía peor. Me da tristeza porque a veces en algunas audiencias que he comentado lo de la tortura hasta me callan. O sea que eso no lo puedo hablar ahí como si fuera una vergüenza o algo que no se toca, algo que no se debe ni hablar.
103:52
Cuando la ley dice que cualquier servidor público que esté... en conocimiento de un delito de tortura, tiene que investigarlas o abrir una investigación, pero bueno.
104:02
A una hora, a una hora no te dejen hablar de esto.
104:06
Sí, en la audiencia de las medias cautelares yo comenté los rezagos que tengo por la tortura y no nada más porque yo lo dije, porque hay peritajes, porque están las recomendaciones de derechos humanos, porque está lo de el grupo de trabajo de la ONU, porque tengo pruebas de que físicamente, mentalmente, emocionalmente, tengo muchos, muchos problemas a raíz de todo esto. Esto no estamos hablando de eso aquí, como si fuera una cosa sacada de, no sé, y eso a veces me da mucho coraje, pero bueno, son cosas que no es nuevo para mí, me duele, a veces siento feo que pues nada más a conveniencia, a veces piden la justicia o piden así la equidad y las cosas que se han pedido durante tantos años, pero bueno, eso es una de las cosas que sí me molesta, me duele, me apesumbran.
105:04
Siento que es muy difícil probar la tortura, aun cuando tú casi tengas que presentar todas las pruebas a favor nunca hay cámaras, nunca hay registros, es un sistema que está con servidores públicos que se tapan las espaldas unos a otros, o que no conviene a veces, no sé, hablar de eso, porque va, y de seguro quiere dinero, y de seguro quiere, o sea, que le digan que es inocente, eso es aparte, o sea, yo nunca ni siquiera vengo con fe, eso no me ni siquiera me ayudaría a mi proceso, porque yo ni siquiera vengo con fe, y ella pareciera que es esto, ¿no?
105:43
Qué incómodo que hables de la tortura, qué incómodo que hables que te estabas teniendo una depresión severa en este aislamiento de nuevo, porque una de las torturas más fuertes que yo viví fueron los aislamientos, aparte de las violaciones y de la tortura física, el aislamiento creo que mentalmente es lo más duro que ha pasado, cuando no sabes ni si es de día o de noche, estás en una celda, 24 por 7, sola, no hablas con nadie, no sabes nada, es una quiebre horrible mentalmente que te deja así mucho daño.
106:17
Ahora que yo estaba en este departamentito, pues este aislamiento otra vez, de repente, pues me empezaba a generar depresión, ansiedad, o sea, más de lo normal, más de que a cualquier persona, pues un ser humano no debe de estar para empezar a ir, o en un encierro, ¿no? Pero lo comentaba y parecía que les les molestaba. O sea, no me dejaban ni siquiera hablar de la tortura.
106:43
Juana Hilda, si ya la Suprema Corte de Justicia determinó esto, pues se supone que en tu caso son las mismas pruebas, la misma calidad de pruebas y las mismas pruebas en el caso de Juana Hilda que en el caso de todos los demás, al menos respecto al caso de Hugo Alberto Wallace. ¿Debería ser absuelta? ¿Debería decretarse al menos una resolución similar a la de Juana Hilda, ¿cuándo esperas que esto suceda?
107:09
Eso es lo que me preocupa, eso es lo que me preocupa, Nabel, porque como te digo, en México todos los casos son todo menos pronta y expedita la justicia. Entonces, hablándolo con los abogados, sí me dicen que si nos vamos por la normal, o sea, por el camino normal del proceso, y así como la contraparte y todo el mundo apela, mete amparos, o sea, hasta pareciera que lo que quieren es al alentar esto pues eran años serían todavía años lo que sí me explican es que hay otras opciones teniendo este criterio de la suprema corte de justicia que como sabemos pues es el máximo tribunal en en méxico O sea, no hay una forma que digan que no o que nosotros lo pagamos o que nosotros nos favoreció.
107:57
Es un tribunal autónomo que hizo este estudio y desestimó todas las pruebas. Igual entonces haría una cosa que se llama Cosa Refleja, que nos beneficiaría evidentemente los que tenemos las mismas investigaciones y las mismas pruebas.
108:14
Hay algunos, bueno, eso ya son tecnicismos de los abogados, pero bueno, algunas cosas que se pondrían, planteamientos como sobreseguimiento, como desvanecimiento de datos, cosas que se están explorando como estrategia para ver cuál sería lo más rápido. Porque ahorita el juez, por ejemplo, no podía resolver a su criterio el que quedó suspendido, Rico Mondragón. No nos quería dar el cierre porque había apelaciones. Sí. o había excusas, pues claro, este caso lleva 20 años, entonces en algún momento los magistrados que ahorita están conociendo, en algún momento supieron del caso, entonces la ley dice que ya no pueden resolver, entonces tienen que excusarse, entonces eso tarda como 3, 4 meses, entonces otro magistrado le dice, bueno, es infundado, tienes que conocer otros 4, 5 meses, la contraparte dice, estoy en desacuerdo porque me afecta mi esfera jurídica, otros 4, 5, y así te vas, tenemos como 12 de esos.
109:11
¿cuándo vamos a acabar?
109:13
Es increíble este sistema de justicia, es realmente indignante. Exactamente. Como creo que la pregunta en realidad más importante, y la respuesta para mí más importante, que creo que será la más importante para audiencia de Narcosistema es ¿qué te mantuvo en pie?
109:37
¿qué te mantuvo viva? Porque imagino que muchas veces Así cuando miraste esa ventana que pensaste, me quiero morir, imagino que habrá habido otros momentos, pero ¿qué te mantuvo viva y qué te mantiene de pie así, tal como hoy te estamos viendo?
109:57
Cuando te quitan todo, yo creo que lo único que te resta y te llevan tan lejos de la familia, amistades, abogados y todo, empecé a hacer ejercicios de hablarle algo, ¿no? Yo soy creyente, pero nunca había sido como espiritual ni nada de estas cosas.
110:15
Cuando yo tengo estos pensamientos de ya suicidarme, así que me pasaban en la mente, en mi desesperación, en mi tristeza, frustración, O sea, yo escuchaba a mi mamá a veces en las llamadas tan distantes que nos tocaban de hasta de 15 días y la oía con una fuerza. Entonces yo le pedía a ese ser, esa divinidad, que por favor que me diera esa fortaleza para yo no darle otro dolor a mi madre, otro dolor a mi familia.
110:48
Entonces su fuerza me la contagiaban y yo pues aunque estaba llorando les decía, yo también estoy bien, échame ganas. Entonces yo creo que el amor, la espiritualidad, el sentir como que algo te diga que todo está bien y digas, a lo mejor es eso, esas meditaciones para mí es Dios, para mí es lo que yo creo, te hacen fuerte, o sea, dentro de ti esa fortaleza. Y bueno, otra de las cosas que yo siempre he sido así, me río, hasta ya lloré, ya sí, ya hace un chiste de algo, con alguien o conmigo misma, mira, mira, que me vea, que chacha, o sea, el buscarle, cambiar mi mente, allá no lo malo, sino algo que me hiciera reír o acordarme algo, creo que fue uno de los recursos que me ayudó mucho, eso, la actitud, como ahora es estar trillado, pero la actitud de repente de...
111:46
Pues ya lloré, ya berré, ya me enojé y ahora pues, ay mira, ahí estábamos en el castillo de las princesas porque decían que no hacíamos nada, que todos no nos hacían. Entonces hacer risas como saber que pues día a día seguíamos viviendo y encontrarle pues una razón. Me ponía a leer, me ponía a escribir, me ponía a hacer ejercicio. Decía bueno, de todos modos este día nunca va a regresar, así que pues lo voy a aprovechar.
112:13
Y algo hacía o algo recordaba y yo, no sé, eran mis recursos y pues eso, ¿no? El amor también de la familia es básico, es básico.
112:24
Muchas gracias, Brenda, de verdad. Espero que encuentres, que sí que puedas cumplir los sueños que dejaste pendientes porque nunca es tarde para comenzar.
112:35
Ay, muchas gracias, Anabel y ella.
112:38
Sabes que te admiro como mujer y como profesionista y como todo y te mando un fuerte abrazo y gracias por dejarme contar esta historia.
112:45
Investigar el caso del falso homicidio de Hugo Alberto Wallace y documentar la inocencia de Brenda Quevedo Cruz y los demás coacusados es uno de los casos más complicados que me ha tocado a lo largo de mi carrera periodística. En un país repleto de violencia, en un país repleto de víctimas, de secuestros, de desaparición forzada, de homicidios, abrir la posibilidad de que una persona haya sido falsamente acusada de un delito tan grave es difícil.
113:20
Pero creo que parte del trabajo de un periodista es justamente ese, dar voz a las víctimas, incluso cuando todo el Estado diga que son culpables. para mí darle voz a Brenda Quevedo Cruz, que ustedes escuchen directamente de su propia voz su historia, que puedan percibir los sueños que perdió, que puedan percibir y tal vez sentir parte del dolor que ella sintió en esas terribles horas en Islas Marías, cuando miraba a la ventana pensando que ese sería el último día de su Poder escuchar la voz de Brenda Quevedo Cruz es poder escuchar la voz de muchas otras víctimas inocentes de este estado fallido.
114:10
Yo realmente espero que en los próximos días finalmente el Poder Judicial escuche a la defensa de Brenda Quevedo Cruz y determine su libertad absoluta, el fin de su proceso, absolviéndola por un delito que no existió, así como lo hicieron con Juan Aida. Y si hubiera algún tipo de congruencia del Poder Judicial, este mismo fallo por el caso Wallace, debería también beneficiar a Jacobo Tagli, a César Freire y a los hermanos Castillo.
114:47
Nos vemos en el próximo episodio.