Resumen del episodio
«Yo soy tu Dios y estoy cerca de ti: ¿no te basta? Por tanto, no desees sino aquello que llena mi corazón. Yo soy tu Dios y te soy fiel aun cuando te envío alguna cruz; y si pesa mucho, recuerda siempre que estoy a tu lado. ¿Qué más deseas? Yo soy tu Dios y pienso en ti, y esto desde la eternidad. Tu nombre está escrito profundamente en mi corazón, de tal modo que jamás podré olvidarme de ti. Yo soy tu Dios y dirijo todas las cosas únicamente para tu bien; si ahora no lo comprendes, un día lo podrás ver claramente. Yo soy tu Dios y fielmente te amo; conozco perfectamente todo lo que aflige tu corazón, veo con toda claridad todo lo que te contraría. Acepta todo ello con tranquilidad y paz, porque Yo soy el que lo ha dispuesto así; tú persevera, sé fiel a fin de que mi Corazón te recompense. Yo soy tu Dios. ¿Estás solo, hijo mío? Yo te haré compañía. ¿Nadie tiene una buena palabra para decirte? Ven a Mí que siempre seré tu consuelo en el Santísimo Sacramento y te compensaré todo lo que en la tierra te he…
«Yo soy tu Dios y estoy cerca de ti: ¿no te basta? Por tanto, no desees sino aquello que llena mi corazón. Yo soy tu Dios y te soy fiel aun cuando te envío alguna cruz; y si pesa mucho, recuerda siempre que estoy a tu lado. ¿Qué más deseas? Yo soy tu Dios y pienso en ti, y esto desde la eternidad. Tu nombre está escrito profundamente en mi corazón, de tal modo que jamás podré olvidarme de ti. Yo soy tu Dios y dirijo todas las cosas únicamente para tu bien; si ahora no lo comprendes, un día lo podrás ver claramente. Yo soy tu Dios y fielmente te amo; conozco perfectamente todo lo que aflige tu corazón, veo con toda claridad todo lo que te contraría. Acepta todo ello con tranquilidad y paz, porque Yo soy el que lo ha dispuesto así; tú persevera, sé fiel a fin de que mi Corazón te recompense. Yo soy tu Dios. ¿Estás solo, hijo mío? Yo te haré compañía. ¿Nadie tiene una buena palabra para decirte? Ven a Mí que siempre seré tu consuelo en el Santísimo Sacramento y te compensaré todo lo que en la tierra te he…
Episodios
Yo soy tu Dios
Escuchado«Yo soy tu Dios y estoy cerca de ti: ¿no te basta? Por tanto, no desees sino aquello que llena mi corazón. Yo soy tu Dios y te soy fiel aun cuando te envío alguna cruz; y si pesa mucho, recuerda siempre que estoy a tu lado. ¿Qué más deseas? Yo soy tu Dios y pienso en ti, y esto desde la eternidad. Tu nombre está escrito profundamente en mi corazón, de tal modo que jamás podré olvidarme de ti. Yo soy tu Dios y dirijo todas las cosas únicamente para tu bien; si ahora no lo comprendes, un día lo podrás ver claramente. Yo soy tu Dios y fielmente te amo; conozco perfectamente todo lo que aflige tu corazón, veo con toda claridad todo lo que te contraría. Acepta todo ello con tranquilidad y paz, porque Yo soy el que lo ha dispuesto así; tú persevera, sé fiel a fin de que mi Corazón te recompense. Yo soy tu Dios. ¿Estás solo, hijo mío? Yo te haré compañía. ¿Nadie tiene una buena palabra para decirte? Ven a Mí que siempre seré tu consuelo en el Santísimo Sacramento y te compensaré todo lo que en la tierra te he…
¿Qué esperamos?
EscuchadoQueremos ser felices, y Dios nos da a probar aquí su felicidad en la medida en que nos abrimos a su Amor y respondemos amando, pero la felicidad total vendrá después, cuando podamos ver a Dios cara a cara en el Cielo. Eso es lo que esperamos: la vida eterna feliz con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y los ángeles, y los millones de hermanos nuestros que ya han llegado al lugar que Jesucristo nos ha preparado. «Esta vida perfecta con la Santísima Trinidad, esta comunión de vida y de amor con ella, con la Virgen María, los ángeles y todos los bienaventurados se llama “el cielo”. El cielo es el fin último y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre, el estado supremo y definitivo de dicha» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1024). «Vivir en el cielo es “estar con Cristo” (cf. Jn 14, 3; Flp 1, 23; 1 Ts 4,17). Los elegidos viven “en Él”, aún más, tienen allí, o mejor, encuentran allí su verdadera identidad, su propio nombre (cf. Ap 2, 17): “Pues la vida es estar con Cristo; donde está…
No existe la suerte, sino el amor y la sabiduría de Dios
EscuchadoAcudimos con mucha frecuencia al azar y a la buena o mala suerte para explicar lo que nos sucede. Pero gracias a Dios no estamos tan desamparados como a veces pensamos. No dependemos de esa entelequia incontrolable que es el azar, ante la que habría que emplear algún extraño e irracional medio para defenderse. «No creas en ningún azar. Siempre soy Yo, el Amor, quien entra. ¿No reconoces mis pasos? Un cariño al acecho debe reconocerlos. No se parecen a ninguno. Espéralos. Será para ti mucho más delicioso y menos frío que el azar. Tu gran Amigo guiando tu vida, date cuenta. Estrecha sobre tu corazón tu cruz del día, tu cruz de la noche. Vienen de Mí. No es una cruz cualquiera: es la tuya la que he elegido para ti. Besa la mano que te la depara. Y dulcemente prosigue tu camino con ella y conmigo» (Gabrielle Bossis). No es el azar, es Jesús, el Amor, quien nos visita en cada acontecimiento, en cada circunstancia, por muy azarosa que parezca. No hay motivo para la inseguridad y el temor. No debe preocuparnos qué…
«El milagro se ha producido»
EscuchadoLeo un artículo de José Calderero, publicado en el número 815 de “Alfa y Omega” (10-1-2013), que cuenta un estupendo testimonio de confianza en Dios. Mariano Ugarte y Dori Zarco perdieron un hijo a causa del cáncer. «Si mi hijo Pablete –afirma Mariano– hubiera sobrevivido, no hubiéramos ganado nada, solo más tiempo para estar con él. En cambio, su muerte nos ha cambiado, su muerte ha tenido un sentido. El milagro se ha producido, él está en el cielo y, mientras esperamos a reunirnos con él, hemos ganado una confianza absoluta con Dios. Yo ya no rezo como antes, ahora dialogo constantemente con Dios. Antes rezaba por su curación, y hemos sido curados nosotros. Él disfruta ya desde el cielo y nosotros hemos ganado en confianza y en amor con Dios». Pablete falleció el 27 de noviembre de 2010. El 16 de enero de 2011, coincidiendo con el que hubiera sido su undécimo cumpleaños, nació la Asociación Pablo Ugarte, la APU (www.asociacionpablougarte.es), que lucha para que evitar que, en el futuro, los niños y sus…
Una historia de confianza en Dios
EscuchadoNadie quiere que estas cosas ocurran, pero ocurren. Durante las vacaciones de verano, al “Caballero Antek” le dolió el estómago y se le quitaron las ganas de jugar con sus hermanas Marysia y Rosa. Se quedaba en la cama y lloraba. Sus padres le llevaron a Urgencias, donde con una inyección le calmaron los dolores. “No le gustó nada -explica Dorota, su madre-, pero le alivió el dolor del estómago. Pensamos que sería algo puntual, pero cada vez volvíamos con más frecuencia al Hospital”. Cuando terminaron las vacaciones, Antek comenzó a ir al colegio. Pronto se ganó a todos los profesores y compañeros, con su alegría y educación. Siempre jugaba a ser un caballero andante, y se comportaba como tal.En su familia y en el colegio Sternik, una obra corporativa del Opus Dei en Varsovia (Polonia), rezaban por la salud de Antek. Algo no iba bien. El niño, en cambio, rezaba por otras muchas cosas, más o menos serias: por la paz en el mundo, por sus hermanas, por su equipo de fútbol… Finalmente, los médicos se decidieron…